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		<title>Manituana</title>
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		<copyright>Manituana 2010</copyright>		
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		    <title><![CDATA[The Independent: 'Esperemos que pasen muchas lunas antes de que veamos la última de estos misteriosos mohicanos']]></title>
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				<![CDATA[
				<i>Manituana reseñada por Boyd Tonkin, 6 de noviembre de 2009

</i><br />				<br>Como proyecto literario, a primera vista parece un jocoso truco ubicado en algún punto intermedio entre los Monty Python y los Sex Pistols. En el 2000 , un cuarteto de bromistas y provocadores culturales de Bolonia publicó <i>Q</i>, una novela histórica de aventuras ideológica ambientada en el siglo XVI. Eligieron como primer apodo "Luther Blissett": altamente inverosímil, el nombre de un delantero del Watford humillado por la discriminación racial tras el fichaje italiano para jugar en el AC Milan. A continuación de una curiosa respuesta del Blissett de la vida real, el grupo alistó algunos escritores anónimos más, escogidos para su próxima encarnación "Wu Ming", "sin nombre" en mandarín, y con <i>54</i> -también traducida al inglés- siguió desarrollando un sello único de inteligente ficción de época.<br />
<br />
El truco más intrigante, más fascinante de todos, ha sido elaborar novelas de verdadera originalidad y de atracción pasa-páginas sin parar. ¿Cómo lo hacen? La versión oficial habla de las sólidas virtudes del trabajo cooperativo, con cada una de las secciones de autoría individual sometida al estrecho escrutinio de los otros miembros del colectivo hasta conseguir un borrador final que deje satisfecha a toda la banda. Cualquiera sea la fórmula secreta, una misteriosa alquimia convirtió a <i>Q</i> en un estrepitoso relato de varios niveles sobre el descontento protestante y las conspiraciones de Estado a lo largo de Europa en las primeras décadas de la Reforma: fans de <i>Wolf Hall</i> de Hilary Mantel, echadle el guante ya. En cuanto a <i>54</i>, de algún modo combina el hampa italiana, las maquinaciones de la Guerra Fría, el fracaso del idealismo de posguerra en Yugoslavia y un delicioso cameo de Cary Grant.<br />
<br />
Ahora <i>Manituana</i> nos regresa a 1775, y las tierras indias de la alianza de las "Seis Naciones" en la América del Norte británica. Otra vez desplazan sus objetivos de la historia convencional para que las figuras y movimientos olvidados o marginales queden bajo un brillante enfoque, Wu Ming narra la historia de la creciente rebelión en las colonias principalmente a través de los ojos del pueblo mohawk leal al rey Jorge III, el "Gran Padre inglés" al otro lado de los mares. En el centro de una extensiva y cinematográfica narración -que recorre la vida en aldeas indias, escenas de batalla realmente espantosas, maniobras diplomáticas en sitios importantes e incluso un extraordinario intervalo en Londres- se encuentra el verdadero jefe guerrero, Joseph Brant. Líder mohawk más por sus habilidades que por ascendencia, ha forjado una larga y firme alianza con las ramificaciones del clan de Sir William Johnson, el católico irlandés "superintendente" de los asuntos indios de la Corona.<br />
<br />
Mohawk, mestiza y europea, la heterogénea prole de parientes y seguidores de Johnson defiende la arduamente ganada armonía de la federación iroquesa contra las incursiones de colonos blancos insurgentes que buscan "la quiebra del equilibrio". Los autores jubilosamente revisan la historia ortodoxa para presentar a los mohawk lealistas como víctimas de rebeldes hipócritas y racistas que marchan a la batalla bajo banderas tales como "Civilización y muerte a todos los salvajes". Pero no hay nada de presunción o charlatanería en este sobrecogedor trastocamiento de los tópicos más que biseculares de los libros de texto y pantalla grande.<br />
<br />
Brant y su gente mantienen su parte en un pacto firme para apoyar a la Corona a pesar de su estatus de intruso y forastero. Guerreros indios, católicos irlandeses y highlanders, "papistas y paganos" luchan del mismo modo por el rey Jorge como "dos tribus de hombres detrás de máscaras". Pero la lucha la hacen ellos, ante los equívocos británicos y compromisos. Sin embargo, un enfrentamiento sangriento y lleno de colorido tras otro, la "Casa Larga" de las naciones indias empieza a ceder frente a los asaltos rebeldes. George Washington y sus heterogéneas pandillas de oportunistas, buitres y fanáticos, lejos de los honrados héroes del mito más profundo de América, tratan de ahogar una antigua cultura en "lagos de lágrimas y ríos de sangre".<br />
<br />
Lo que salva al grupo Wu Ming del sentimentalismo romántico es un complejo rasgo característico sobre las ideas políticas y su repercusión tanto en las palabras como las obras. Philip, un prisionero francés que literalmente se convierte en nativo para devenir en el más aguerrido guerrero mohawk, lee Voltaire y Rousseau y recuerda una paternalista dama que "muchas cosas europeas se conocen en los bosques americanos". Explorando este mundo ya híbrido, <i>Manituana</i> desmonta la ilusión del simple "noble salvaje" tan astutamente como desacredita la acostumbrada pompa patriótica de 1776 y cosas por el estilo.<br />
<br />
Una prodigiosa sección intermedia (de nuevo inspirada en hechos reales) envía a Brant, Philip y al yerno de Johnson hacia Londres, donde ellos esperan reforzar la alianza entre pares de los indios con la Corona. Adulado como "animal de ceremonias" en salones y palacios, Brant roza también las penurias y desesperación de los pobres de la capital. Con una pirotécnica exhibición de argot de ladrones y jerga pandillera, un electrizante punto culminante de la ligera aunque sutil traducción de Shaun Whiteside, los "mohocks de Soho " -que realmente existieron- se alude al desolador mísero destino que les espera a los pueblos tradicionales vencidos en todo el mundo. Wu Ming a veces incrusta las preocupaciones actuales en los acontecimientos del pasado. Philip, por ejemplo, tiene una visión de "Londres extendida por todo el mundo", donde el individualismo de libre mercado ha engullido ávidamente el planeta y sus otrora orgullosas comunidades. Por lo común, sin embargo, <i>Manituana</i> evita el anacronismo ya que está pensada para ofrecer una fluída, densamente poblada y ricamente ornamentada historia de una preciosa forma de vida y pensamiento, al borde del abismo moderno. En cuanto a Wu Ming y su hechizante asociación para la ficción, esperemos que pasen muchas lunas antes de que veamos la última de estos misteriosos mohicanos.<p></p>
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		    <pubDate>Sat, 07 Nov 2009 00:00:00 GMT</pubDate>
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		    <title><![CDATA[CounterPunch (EEUU): Manituana, una novela del cuarto mundo]]></title>
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			<description>
				<![CDATA[
				<i>por Ron Jacobs, 2 de octubre de 2009</i><br />				<br>Imagine una novela histórica acerca de una confederación de naciones indias que enfrenta la pérdida de sus tierras por manos de colonizadores europeos. Ahora imagine a esos colonizadores en rebelión contra su gobierno de ultramar debido a sus demandas para restringir y gravar el comercio colonial. ¿Qué les queda a los pueblos indígenas? ¿Deben ponerse del lado del gobierno de ultramar que los han tratado con el respeto que merecen los hombres honorables o deben ponerse del lado de esos colonizadores que saben que están robando sus tierras? A fin de cuentas, tanto el gobierno de ultramar como los colonizadores son parte de un proyecto original para establecer su presencia en tierras que no son suyas.<br />
<br />
Ahora imagine que esta novela está escrita por un colectivo de escritores de ficción italianos. ¿Suena improbable? ¿Imposible de lograr? ¿Simplemente imposible? <br />
<br />
Dejad que os presente <i>Manituana</i>. Es una historia ambientada en la nación mohawk alrededor de 1770. Joseph Brant, jefe guerrero mohawk y su familia, amigos y enemigos son los personajes principales. La Corte Real de Inglaterra y un grupo de rufianes londinenses que "se visten" como indios encarnan papeles secundarios. Brant, enfrentando las amenazas de agresivos pobladores antindígenas dedicados a repartirse la tierra de los mohawks y otras tribus de la Confederación iroquesa y la defección de miembros de las tribus y particulares hacia el bando de los rebeldes americanos contra la corona de Inglaterra, emprende un viaje para negociar el apoyo de la Corona a su pueblo a cambio del apoyo contra los rebeldes. Como parte de su séquito está el gran guerrero Philip Lacroix o Ronaterihonte, el hijo del inglés William Johnson y la chamán mohawk Molly Brant, Peter Johnson, y el capturado Ethan Allen, uno de los primeros rebeldes americanos que atacaron las tierras de la Confederación. Después de ganarse el apoyo de la Corona y haber visto la inutilidad y las corruptas payasadas de la corte, el séquito regresa nuevamente a América para dar batalla a los rebeldes del lado de Londres. De aquí en adelante esta es una historia de guerra, fugas, y la muerte y la miseria que acompañan a estos fenómenos.<br />
<br />
<i>Manituana</i> es una verdadera novela del cuarto mundo. Enfrenta a los pueblos originarios de una nación contra aquellos que vienen a colonizarlos. Es la historia de las numerosas naciones indígenas que existieron en el continente americano antes de que los europeos vinieran y los destruyeran. Es la historia de la India y el Raj Británico y es la historia del pueblo argelino y la colonización de la República Francesa en esa tierra. Es también la historia de Israel y la transformación étnica de Palestina en un estado de colonos occidentales. En pocas palabras, es la historia de cada persona que ha visto su tierra tomada por un pueblo europeo con la intención de hacer allí lo que quisieran como si sus habitantes nativos estuvieran en ella para impedir esa eventualidad. Esta es también la historia de los pueblos indígenas de América que fueron manipulados por los colonizadores europeos con fines propios de los europeos. Vemos un espejo de esta situación en las manipulaciones actuales de los pueblos nativos en las tierras que Occidente quiere hoy para sí: el conflicto chií vs. suní en Iraq y las manipulaciones de los conflictos tribales en Afganistán, pero solo son dos ejemplos que vinieron rápidamente a la mente. <i>Manituana</i> evoca el peligroso engreimiento de los hombres que creen que su destino es gobernar el mundo.<br />
<br />
Cuando uno piensa que esta novela ha sido elaborada por un colectivo puede generar dudas. El proyecto suena impracticable, después de todo. Este grupo de cinco escritores italianos en Bolonia que se autodenomina Wu Ming ha escrito precedentemente dos novelas como colectivo y también produjo obras individuales. Las novelas previas de Wu Ming recibieron la aclamación de la crítica y una, llamada <i>Q</i>, llegó a las listas de bestsellers. <i>Manituana</i> también llegó a las listas italianas de los diez libros más vendidos. Tan interasante como sus obras, el colectivo ahora está formado por Roberto Bui (Wu Ming 1), Giovanni Cattabriga (Wu Ming 2), Federico Guglielmi (Wu Ming 4) y Riccardo Pedrini (Wu Ming 5). Se consideran a sí mismos como parte del New Italian Epic, movimiento de la literatura italiana y surgieron de las traviesas prácticas con orientación política del fenómeno vanguardista Luther Blissett. Llamado así por el primer futbolista italiano negro, el movimiento Luther Blisset (si eso fue lo que era) existió desde mediados de la década de 1990 hasta 1999, cuando sus miembros en todo el mundo realizaron un seppuku simbólico.<br />
 <br />
Aunque Wu Ming hace frecuentes presentaciones públicas y haya colaborado en películas y con la banda italiana de rock Yo Yo Mundi en un álbum, se niegan a dejarse fotografiar y consideran que el culto del autor va en detrimento de la palabra escrita. "Una vez que el escritor se convierte en un rostro... se inicia un torbellino caníbal... La foto demuestra mi ausencia..." han declarado en una entrevista del año 2007. "Por el contrario, mi voz, con sus matices, con sus cadencias, con su dicción imprecisa, su tonalidad, ritmo y pausa, titubeos, es el testimonio de una presencia aun cuando no estoy...".<br />
<br />
La primera novela de una trilogía que Wu Ming ha denominado el tríptico atlántico, <i>Manituana</i> es prácticamente perfecta y la traducción es impecable. Ella define lo que los libreros quieren decir cuando ellos califican algo como ficción literaria. Es una historia de calidad que incluye personajes profundos, una gran cantidad de acción, un contexto sistemáticamente atento y conceptos intelectualmente estimulantes; todo presentado en forma de ficción.<br />
<br />
<blockquote><b>Ron Jacobs</b> es autor de <i>The Way the Wind Blew: a history of the Weather Underground</i>, que ha sido publicada nuevamente por Verso. El ensayo de Jacobs sobre Big Bill Broonzy figura en la colección de CounterPunch de música, arte y sexo <i>Serpents in the Garden</i>. Su primera novela, <i>Short Order Frame Up</i>, está publicada por Mainstay Press. Puede ser contactado a través de: rjacobs3625@charter.net</blockquote>
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		    <pubDate>Mon, 05 Oct 2009 00:00:00 GMT</pubDate>
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		    <guid>http://www.manituana.com/documenti/0/8375</guid>
		    <title><![CDATA[Desde Bookslut (EEUU), una de las mejores reseñas sobre un nuestro libro]]></title>
		    <link>http://www.manituana.com/documenti/0/8375</link>
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			<description>
				<![CDATA[
				<i>por Jacob Silverman, 4 de Octubre de 2009</i><br />				<br>Difícil es que una novela sobre los indios americanos durante el período de la Guerra de Independencia sea más que una narración elegíaca. Naturalmente, un libro de este tipo puede ser muchas otras cosas, pero el período de referencia era uno particularmente difícil para los indios americanos. Las Seis Naciones de la Confederación iroquesa -la confederación india dominante en las colonias- estaban divididas entre los colonizadores rebeldes y sus antiguos aliados británicos. La guerra desbarató la confederación, echando por tierra una alianza que había mantenido la paz durante cientos de años. Pero la Guerra de Independencia también fue trágica para los iroqueses porque era una guerra que no habían buscado; les exigió que tomaran partido; y ello destruyó de forma definitiva una relativamente idílica comunidad mixta de nativos y pobladores blancos que vivieron en el valle del Mohawk en Nueva York, al este del lago Ontario.<br />
<br />
La novela <i>Manituana</i> lleva puesto orgullosamente el manto de la elegía, y al mismo tiempo presenta un drama de aventuras emocionante de pueblos enfrentados combatiendo por su tierra natal. Es una novela magníficamente elaborada, cuya historia tiene lugar entre 1775 y 1783 y está narrada en cortos y finamente troceados capítulos que requieren adjetivos como ‘cinematográficos’ o ‘panorámicos’. No obstante la narrativa ocasionalmente se desliza en melodrama y tiene una tendencia a proyectar a sus protagonistas indios americanos como nobles salvajes místicos y espiritualistas, aun cuando intenta refutar ese trillado arquetipo, este es un libro muy bueno que desafia las románticas nociones populares sobre el nacimiento de América. Cava profundamente en un período complicado de historia, volviendo a la superficie con un fascinante tesoro de detalles culturales y anécdotas históricas.<br />
<br />
<i>Manituana</i> retrata las figuras prominentes de la época con una vitalidad auténtica e impresionante, como Joseph y Mary Brant, probablemente los dos indios más famosos en su tiempo y fraternales líderes de la Confederación iroquesa. También hay breves actuaciones de varias otras figuras, menores y mayores, incluyendo al famoso actor inglés David Garrick, el rey Jorge III, el general Ethan Allen, Samuel Kirkland, el general William Howe, y hasta incluso los mohocks, una violenta pandilla de admiradores de los mohawks que aterrorizaron a Londres y fue transformada en sensación por la prensa. Ninguna de estas personas es extraña; cada uno suma en el propósito de la novela de que la historia se mueve por una amplia e interconectada trama, animada por actores que a veces no se dan cuenta de sus papeles.<br />
<br />
Expertamente investigada, consciente de su erudición sin ser presuntuosa o pedagógica, <i>Manituana</i> gira alrededor de Joseph Brant, que se eleva desde su posición de traductor en el Departamento Indio británico para convertirse en un jefe y líder guerrero de la Confederación. Conocido también con el nombre de Thayendanega, Brant es ayudado por su hermana Molly, adivina de sueños y viuda de sir William Johnson, un legendario superintendente de Asuntos Indios que inspiró un período de estrecha cooperación (y eventuales matrimonios) entre indios y pobladores europeos de sus extensas propiedades en Nueva York. También aparece Philip Lacroix Ronaterihonte, un hombre espectral, nacido indio, criado francés, más tarde regresado a sus raíces, cuya trágica historia familiar y habilidades únicas como guerrero le ganaron el apodo de Le Grande Diable. <br />
<br />
Resumir los numerosos otros personajes que aparecen en este libro, tanto históricos como inventados, sería demasiado largo, pero la totalidad de ellos -y la impresionantemente lúcida representación de cada uno- es la evidencia del pasmoso talento de estos escritores. Sí, escritores: <i>Manituana</i> es una obra de Wu Ming, una banda vanguardista de cuatro (anteriormente cinco) escritores italianos que han trabajado conjuntamente en muchas obras. Esta es su tercera novela traducida al inglés; su traductor de siempre Shaun Whiteside capta hábilmente las variaciones de vocabulario y sintaxis de la novela, que cambian a menudo según la narrativa desplaza su foco a lo largo de los personajes y las regiones.<br />
<br />
Las obras de Wu Ming son modelos del autodescrito New Italian Epic, una porción de la literatura que comenzó a principios de los años noventa, que combinan formas de narrativa innovadoras, la renuncia al distanciamiento irónico, un compromiso crítico con la historia y una perspectiva pop que producen complejas y entretenidas obras de ficción. Su estética está caracterizada por agudezas sardónicas y lirismo, perfectamente expresadas en <i>Manituana</i> por multisensoriales descripciones de la naturaleza que lindan con lo animista. Pero Wu Ming es muy diverso en sus talentos. Observad este pasaje en el cual Philip recorre una Londres no muy conocida:<br />
<blockquote>De pronto percibió una presencia debajo de sí, se sobresaltó. Un ser monstruoso tocaba su rodilla y emitía sonidos incomprensibles. Era un hombre, o lo que quedaba. El tronco se apoyaba en una plancha de madera, desplazado sobre pequeñas ruedas gracias al impulso con las manos. Una capa compacta de costras y andrajos incoloros cubrían el cuerpo, a duras penas se distinguían ojos, boca, algunos dedos. Philip sintió el instinto de apartar el horror, pero permaneció inmóvil, capturado por la magnitud de tanta fealdad. «Es nuestra prueba terrenal». El ser apestaba y hablaba, decía algo, un sonsonete incomprensible, excepto dos palabras, «señor» y «excelencia». Entre sus dedos retorcidos asomaba un platillo de lata. El ser pedía limosna.</blockquote><br />
<i>Manituana</i> es el primer capítulo de un prometido "tríptico atlántico" que tiene lugar durante el período de la Guerra de Independencia. Se esperan otros tomos desarrollados a ambos lados del Atlántico, así como la acción de <i>Manituana</i> viaja de Nueva York a Canadá, luego a Londres y nuevamente de regreso. Abordar esta novela es una aguda evaluación tanto de los orígenes y como de la probidad de la Guerra de Independencia; incluso un oscuro grupo de comerciantes de Londres que abogan por el libre comercio tiene su voz. Hay también una provocativa serie de preguntas sobre lo que constituye una masacre, si dicho acto horrendo alguna vez pudiera justificarse con la defensa de las personas o la propia tierra natal. Al fin y al cabo, Joseph Brant a menudo era llamado "Monstruo Brant", pero el libro de Wu Ming explora con delicadeza las difíciles elecciones que Brant tuvo que enfrentar, especialmente cuando las milicias rebeldes y el ejército de George Washington se lanzaron contra la Casa Larga, la amplia región que la Confederación iroquesa llamó hogar durante siglos. <br />
<br />
En el comienzo de un capítulo los autores utilizan una orden de general Washington al general John Sullivan que indica la "destrucción total de sus asentamientos " en el "territorio indio" y que "no prestará oído a ninguna propuesta de pacificación hasta la devastación total de todos los asentamientos". La orden es, por supuesto, auténtica, la consigna que dio inicio a la expedición de Sullivan, que destruyó decenas de las aldeas iroqueses y envió multitudes de refugiados muertos de hambre a Fuerte Niagara. Ese fue el fin de la Confederación.<br />
<br />
Wu Ming ha admitido que esta novela, escrita entre 2003 y 2007, en parte está inspirada por las acciones de la administración Bush durante ese mismo período. (Los partidarios del comercio libre antes citados pueden verse como equivalentes de los capitalistas multinacionales del siglo XXI, aquellos que, llegado el caso, utilizan la guerra para abrir mercados proteccionistas). Pero independientemente de sus ecos contemporáneos -que se encuentran en comentarios como "pronunciarse sobre todo, y en especial sobre lo que no se conoce, es una de las enfermedades de nuestro tiempo" y "no había lugar para el pasado en América"- <i>Manituana</i> se vale por sí misma en esta lucha con un período difícil que con demasiada frecuencia se ve reducida a miopes narraciones patrióticas o eslóganes respecto a la tributación.<br />
<br />
Cuando se describen unos espectaculares fuegos artificiales realizados en la finca del conde de Warwick, llevados a cabo por un grupo de artistas italianos, el narrador bromea al decir que "los italianos forjaban su propia gloria embelleciendo ideas nacidas en otros sitios, añadiendo un toque extravagante y bufonesco". Es una frase autorreferente, incluso hasta modesta, pero que encubre el esplendor de esta novela. Tal vez los cuatro hombres que forman Wu Ming hayan construido su gloria sobre las ideas de otros, para la ocasión con una novela extravagante, pero ellos han hecho propias estas ideas infundiéndoles una sublimidad que conmemora poderosamente una civilización devastada, y que también nos desafía a repensar el relato histórico que a menudo consideramos claro como el agua.
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		    <pubDate>Mon, 05 Oct 2009 00:00:00 GMT</pubDate>
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		    <title><![CDATA[Le Matricule des Anges (FR) reseña Manituana]]></title>
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			<description>
				<![CDATA[
				<i>De la publicación mensual literaria francesa, nº 106, septiembre de 2009</i><br />				<br><b>Valle de las armas</b><br />
<i>Magistral y palpitante, la nueva obra colectiva de la banda de Bologna marca la resurrección de la épica en la novela europea.</i><br />
<br />
Los Wu Ming, en unos pocos años de actividad en el panorama cultural italiano, se convirtieron en los sostenedores del género. <br />
<i>Q</i> (en francés <i>L'Œil de Carafa</i>, Seuil, 2001) pese a haber sido mal acogido en Francia, al contrario de los demás paises europeos, ya había demostrado su brío para componer frescos históricos atractivos y consistentes, escritos en una lengua fecunda, tónica, alimentada con la potencia originaria de los mitos.<br />
Manituana se encuadra en este estilo e indiscutiblemente lleva la marca de fábrica del grupo: representar de manera asequible lo que es complejo, utilizar “la narración como técnica de lucha” (WM1, entrevista, revue Politique, N° 56), devolver a la epopeya sus títulos de nobleza, despertar la fuerza evocativa de los arquetipos que nos gobiernan - para hacernos más conscientes del mundo en el que vivimos.<br />
Escrito entre 2003 y 2007 por el quinteto devenido en cuarteto -teniendo en mente los efectos del 11 de septiembre, las maniobras de Bush para justificar la invasión del Irak, la intervención en Afghanistan y las torturas de Abu Ghraib- este primer volumen de un futuro <i>tríptico atlántico</i>, explora con refinamiento el origen de los mundos que conocemos, de los mitos que ayudaron a forjarlos y su permanencia en nuestro espíritu.<br />
Es, por tanto, hacia America que los cinco compañeros han decidido mirar, lo que sin duda fue antes de cristalizarse en su leyenda limpia y dorada.<br />
Bajo la sombra protectora de Hendrik, gran sachem recibido en 1710 en la corte del rey de Inglaterra, la nación iroquesa intenta conciliar la integridad de la Casa Larga y sus Seis Naciones con la lealtad a la Corona, amenazada primero por la Guerra de los Siete Años contra los franceses, y luego por los “rebeldes de Massachusetts”. Eruditos, convertidos a los rituales cristianos, los indios mohawk eran el puente entre dos mundos, cuando los pilares de la sociedad naciente se basaban sobre los primeros mestizajes (animados en las colonias francesas del siglo XVI, hechas por voluntarios, y corrientes pero menos bien vistos en las inglesas). Philip Lacroix, <i>Le Grand Diable</i>, guerrero taciturno y ferviente lector de Shakespeare; Molly, <i>madre de la nación</i>, segunda esposa de sir William Johnson, <i>Warraghiyagey</i>, el que Hace Grandes Negocios, escocés [sic] encargado del Rey para los asuntos indios; Joseph Brant, experto traductor promovido a príncipe en su viaje a Londres, destinado a "hacer responder a los blancos por sus promesas"; la joven Esther, heredera de los poderes adivinatorios de Molly, y Peter, mestizo melómano. Todos intentan, en los ocho años críticos entre 1775 (primeras batallas entre ingleses y americano en Lexington y Concord) y 1783 (firma del tratado de París, que reconoce la independencia de los Estados Unidos), de preservar “el mundo construido con Hendrick”.<br />
Entre la nostalgia por el paraíso perdido simbolizada en la fábula de Manituana, <i>el jardín en el centro del agua</i>, y las tensiones provocadas por la conquista de tierras al oeste de los Apalaches, la Iroquirlanda de sir William, utopía de carácter mixto a la cual pertenece la aldea mohawk de Canajoharie, se disgrega con la desaparición del “leyes íntimas y no escritas”, para dar lugar al formalismo, con sus rigideces y despropósitos, bajo la égida de su hijo sir John. “El llamamiento a la unidad de las Seis Naciones quedaba en equilibrio sobre un ordenado cúmulo de matices. El inglés perdía ocho sobre diez. Lo que quedó convenció a los blancos”.<br />
Horror y compasión recorren las filas de las dos facciones, y nadie se salva de la propia naturaleza humana: los blancos “monstruos que el mismísimo Linneo no sería capaz de clasificar” no se quedan atrás de los indios al cometer barbaries. Pero este no es el punto central, sino más bien comprender mejor las dinámicas que se entrecruzan y se entrechocan, hoy como ayer, y se conciertan con lo efímero, fuente de todo equilibrio. <br />
Bajo la pluma de estos narradores eméritos, la entropía de la Historia deshace los lazos, a merced de las trayectorias cruzadas de iroqueses, escoceses, irlandeses, alemanes e ingleses, y nos lleva de los bosques y meandros del valle del río Mohawk a los barrios bajos y salones londinenses, con iridiscencia de lenguajes, jugando con los registros y las sintaxis, alternando acciones emocionantes y retratos minuciosos de personajes históricos.<br />
Apoyado por una notable documentación, puesta a disposición en el sitio web dedicado donde también se encuentran los enlaces hacia las principales acciones registradas en Google Earth -los Wu Ming siguen el copyleft y el opensource- <i>Manituana</i> es una novela de aventuras digna de un Stevenson que hubiera decidido establecer, con júbilo y humor, emoción y lucidez, el final de la división entre política y cultura.<br />
<br />
<div align="right"><b>Lucie Clair</b></div><br />
*Nota: el título del original francés es un juego de palabras entre “Vallée des Armes” y “Vallée de Larmes” (valle de lágrimas).
				]]></description>
		    <pubDate>Wed, 30 Sep 2009 00:00:00 GMT</pubDate>
		</item>
			<item>
		    <guid>http://www.manituana.com/documenti/0/8372</guid>
		    <title><![CDATA[Le Monde (FR). Con los mohawks, la historia del lado de los vencidos.]]></title>
		    <link>http://www.manituana.com/documenti/0/8372</link>
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			<description>
				<![CDATA[
				<i>Reseña del 27 de agosto de 2009</i><br />				<br>por <b>Fabio Gambaro</b><br />
<br />
Wu Ming ama la historia de los vencidos, en especial sus páginas menos conocidas. El sorprendente colectivo italiano (cinco autores ocultos detrás del seudónimo chino que significa “sin nombre” o bien “cinco nombres”, según como se pronuncie) ya lo habían demostrado con <i>Q</i>, suerte de novela policíaca de aventuras en el escenario de las revueltas campesinas del siglo XVI.<br />
<br />
Hoy, Wu Ming confirma esta preferencia publicando <i>Manituana</i>, novela rica y copiosa, que aborda un momento clave del nacimiento de la nación americana en la segunda mitad del siglo XVIII, cuando los colonos ingleses, después de haber combatido contra los franceses, decidieron hacerse independientes de la corona de Inglaterra. Un episodio accidentado, contado a través del punto de vista de los indios mohawk, espíritus libres y valerosos, que pagaron las consecuencias de esa guerra de independencia con la pérdida de sus tierras. En efecto, con las otras naciones de iroqueses en la frontera con Canadá, ellos escogieron “el lado equivocado de la historia”, el de los perdedores, en este caso los ingleses que permanecieron fieles al rey Jorge III.<br />
<br />
A partir de hechos y de personajes reales, y siempre con una gran atención al contexto y los detalles, los cinco autores de Wu Ming recurren a un elaboración muy bien lograda para evocar con brío los acontecimientos que, de 1775 a 1779, llevaron la guerra y la destrucción a Manituana, “el jardín del gran espíritu”, donde los mohawks vivían en paz y hasta habían construido productivos vínculos con los colonos. Además los protagonistas de la novela a menudo son personajes mestizos, a caballo entre dos culturas y dos mundos, como Joseph Brant Thayendanega, el intérprete mohawk que se convirtió en jefe de guerra, o Philippe Lacroix Ronaterihonte, guerrero legendario, pero también gran lector de Shakespeare. Sin olvidar al joven Peter Johnson, hijo del superintendente británico de asuntos indios, y Molly Brant, india con poderes sobrenaturales. Para intentar salvar sus tierras y su libertad, combatirán con inteligencia y ahínco, pero también partirán hacia el otro lado del Atlántico, a Londres, para hacer oir su voz ante el Rey y la sociedad inglesa.<br />
<br />
En las páginas web del colectivo italiano -para quienes el escritor es "un artesano de la narración" comprometido con los itinerarios colectivos y la reelaboración de mitos-, la historia nunca es simple ni reducible a esquemas preconcebidos. <i>Manituana</i>, que hibrida y reinventa felizmente la novela de aventuras con novela histórica, no nos presenta indios buenos de una parte y blancos malos de la otra. La realidad es mucho más complicada y compleja, y todos los personajes tienen su parte de sombras, sus debilidades y sus contradicciones. Ninguno es jamás totalmente inocente ni exclusivamente culpable. Y la legitima batalla por la libertad y la independencia de algunos puede llevar a la pérdida de la libertad e independencia de los otros. Esto hace más fuerte y conmovedora esta epopeya trágica que muestra la desaparición de un mundo y el nacimiento de otro.
				]]></description>
		    <pubDate>Mon, 31 Aug 2009 00:00:00 GMT</pubDate>
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		    <title><![CDATA[Publishers Weekly (EEUU) sobre Manituana]]></title>
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				<![CDATA[
				<i>Fiction Book Reviews: 8/24/2009</i><br />				<i>Manituana</i> Wu Ming, trad. del italiano por Shaun Whiteside. Verso, $26.95 (392 p.) ISBN 978-1-84467-342-1<br />
<br />
Después del abordaje de la Guerra Fría a través de Cary Grant en <i>54</i>, el tercer producto del colectivo de escritores boloñeses Wu Ming está colocado en medio del conflicto radical entre el Imperio Británico y sus colonias americanas en el siglo XVIII. Tras una serie de engañosas maniobras que apuntan a socavar y expoliar a la tribu de los mohawks, el jefe guerrero mohawk Joseph Brant debe decidir con quién aliarse mientras la milicia colonial marcha a través de Massachusetts con destino a Canadá para enfrentarse con los británicos. A medida que la creciente agitación resuena en el valle del río Mohawk, Brant junto con su familia, el compañero/cazador Philip Lacroix y un inmenso convoy de guerreros, inician un viaje plagado de percances y sangrientos ataques rebeldes. Desde los secos lechos de los ríos a Fuerte Stanwix y la importante captura de Ethan Allen en Montreal hasta las calles de Londres, y al final se declara el terror en 1777 cuando el grupo se dispersa en un intento para contrarrestar su inminente derrota. A pesar de ser de una lectura más engorrosa que los precedentes (y más cautivadores) trabajos de Wu Ming, los ricos escenarios, los personajes bien desarrollados y la traducción de estilo bien definido son inmensamente gratificantes. (La historia continúa en el sitio Web del grupo, con una invitación abierta a la colaboración de los lectores). *(Oct.)*
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		    <pubDate>Wed, 26 Aug 2009 00:00:00 GMT</pubDate>
		</item>
			<item>
		    <guid>http://www.manituana.com/documenti/0/8369</guid>
		    <title><![CDATA[Reseñas francesas: Le Nouvel Observateur y Evene.fr]]></title>
		    <link>http://www.manituana.com/documenti/0/8369</link>
			<dc:subject></dc:subject>
			<description>
				<![CDATA[
				<i>Reseñas, agosto de 2009</i><br />				<br><b>[<i>Le Nouvel Observateur</i>, "Livres: en vitrine", 19 de agosto de 2009:]</b><br />
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¿Quién es Wu Ming? Desde hace ocho años, bajo este seudónimo que significa “anónimo” en chino, un grupo de cinco jóvenes autores está marcando una huella profundamente original en la literatura italiana. Además de desarrollar una intensa actividad multimedial, Wu Ming ha escrito numerosos best-seller de ambiciosas tramas, mezclando decenas de personajes reales e imaginarios, tratando momentos-clave de la historia mundial; partiendo con <i>54</i>, no traducido en Francia, hasta <i>Manituana</i>, que el público ha acogido con particular entusiasmo. En esta última obra, Wu Ming conjuga felizmente el aliento de las grandes narraciones épicas y los fascinantes mecanismos de la novela por entregas. En 1775, en el valle del río Mohawk, desde el esplendor lírico del mundo mestizo bautizado "Iroquirlanda", con sus bosques y sus lagos en el noreste americano, hasta los grotescos esplendores de los salones aristocráticos y los barrios bajos de Londres, a través de personajes femeninos y masculinos de leyenda que sin embargo han existido realmente, atrapados entre dos civilizaciones, el lector queda sumergido dentro de una suntuosa saga que auna la poesía con la precisión en los detalles. En la jerga de los bandidos, el idioma sagrado de pieles rojas y el "lenguaje bello" del siglo XVIII, Wu Ming nos restituye una música que mezcla la cornamusa escocesa y cantos mágicos, para que podamos conocer mejor, más allá de los debates que aún hoy se agitan, la epopeya del nacimiento de una nación vista por los perdedores de la historia: los vencidos en la guerra de independencia de los Estados Unidos. Con sus encantadores personajes, como el jefe de guerra Joseph Brant Thayendanega, Philip llamado "Le Grand Diable" (guerrero mohawk temido por todos y lector de Shakespeare), Peter (adolescente piel roja que toca el violín y combatirá en el ejército del Rey), Esther que tiene el don de la visión como su tía Molly, madre de las naciones iroquesas, esta faceta desconocida de la historia estadounidense forma parte de los relatos que no se olvidan fácilmente.<br />
<br />
Ed. Métailié (traducido del italiano por Serge Quadruppani; 510 páginas; 24 euros) <br />
<br />
<div align="center">***</div><br />
<br />
<b>[Evene.fr, 13 de agosto de 2009:]</b><br />
<br />
Desde las primeras líneas, porque ya sabemos la suerte de los indios de América en el pasado, el texto está envuelto con un aura de tragedia. La historia acabará mal, el drama es ineluctable, la lucha perdida antes de comenzar. Si por un lado recuerda el exotismo de las obras de <b>James Fenimore Cooper</b>, por el otro <i>Manituana</i> consigue renovar el género de forma brillante. Más allá de la novela de aventura, la nueva obra del quinteto italiano Wu Ming decide relatar la historia de los vencidos, de los derrotados durante la gestación de nuestro mundo moderno, testigos de una dirección potencialmente distinta devorada por la Historia. Salpicando esta minuciosa reconstrucción histórica con una resplandeciente fantasía literaria (como en las extravagancias anacrónicas dignas de <i>La Naranja Mecánica</i> de la sección londines), los cinco creadores erigen un universo alejado del maniqueísmo que tradicionalmente asocia a los indios con la idea de salvajes ávidos de cabelleras o de ingenuas víctimas de los crueles colonos. Más que concentrarse sobre los acontecimientos históricos o recargar las páginas con descripciones de batallas, los autores se basan en capítulos lapidarios, incisivos, para centrarse en los personajes, de una densidad novelesca palpable. La tensión dramática nace de hábiles elipsis, o de escenas capaces de resumir en pocas páginas una guerra que ha durado muchos años. Indios y occidentales se enfrentan con violencia, y los Wu Ming se encargan de demostrarlo por medio de una oposición estilística, <i>mise en abyme</i> formal y cultural del encuentro entre dos mundos. La parte central de la narración, ambientada en Londres, por otra parte permite colocar la guerra de independencia americana dentro de una perspectiva más amplia, incorporándola sutilmente dentro la historia global. Conmovedora, sorprendente del principio al final, Manituana tiene además una resonancia muy contemporánea, como si en la guerra civil americana se encerrara el origen de todos los problemas de integración y mundialización actuales.<br />
<br />
<a href="http://www.manituana.com/documenti/0/8369/FR"><b>Los textos originales están aquí</b></a>.
				]]></description>
		    <pubDate>Thu, 20 Aug 2009 00:00:00 GMT</pubDate>
		</item>
			<item>
		    <guid>http://www.manituana.com/documenti/0/8368</guid>
		    <title><![CDATA[Reseña-anticipo de Manituana por Stewart Home]]></title>
		    <link>http://www.manituana.com/documenti/0/8368</link>
			<dc:subject></dc:subject>
			<description>
				<![CDATA[
								<blockquote>[Ese conocido viejo compañero de ruta, el novelista y terrorista cultural <b>Stewart Home</b>, <a href="http://stewarthomesociety.org/blog/?p=2316">ha blogueado algunas cosas interesantes</a> sobre <i>Manituana</i>, que nosotros debidamente reproducimos. Hace ya algún tiempo, <a href="http://www.wumingfoundation.com/italiano/rassegna/stewart_home_on_Q.html">él también hizo una reseña sobre <i>Q</i></a>. Si haces clic en la columna de la derecha podrás escuchar a Stewart declamando su relato corto <i>Cheap Night Out</i>, en vivo en el Instituto de Artes Contemporáneas de Londres, el 28 de agosto de 1997 (mp3). El personaje principal y yo-narrante no es otro que Luther Blissett.]</blockquote><br />
<br />
<b><i>Manituana</i> de Wu Ming</b> <br />
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 Tras <i>Q</i> (escrita como Luther Blissett) y <i>54</i>, llega una nueva novela -<i>Manituana</i>- del colectivo de ficción boloñés conocido como Wu Ming. Verso está a punto de publicar la traducción al inglés de Shaun Whiteside, las pruebas de corrección han circulado el mes pasado, y el libro estará disponible en el Reino Unido y en los EE.UU. en breve. Como las obras anteriores de los mismos autores, <i>Manituana</i> es una novela de profunda investigación histórica que trata tanto de nuestro futuro aún por hacerse como del pasado en el cual está ambientada. La línea principal se desarrolla alrededor de la Guerra de Independencia americana, con foco en la alianza que los indios iroqueses hicieron con los ingleses.<br />
<br><br />
El estilo de vida iroqués fue destruido por el desarrollo del capitalismo, y esto implicó la explotación tanto de África y las Américas, así como de la clase obrera europea. Las enfermedades que acompañaron a los comerciantes europeos y sus mercancías diezmaron a la población americana indígena y de ese modo abrió la vía para su conquista. Los iroqueses quedaron atrapados entre la espada y la pared y en su mayor parte escogieron aliarse con la ‘pérfida Albión’, antes que con los igualmente bárbaros franceses o –ligeramente posteriores– los ejércitos genocidas de George Washington. De todos modos, para mí los verdaderos ‘héroes' de esta novela no son los personajes que cargan sobre sus hombros el peso de sus páginas (algunos son personalidades históricas reales), sino más bien esas sombrías figuras proletarias que intentan hacer una alianza con los iroqueses cuando algunos de sus líderes visitan Londres. De la página 199 (versión inglesa) de <i>Manituana</i>:<br />
<br />
<blockquote>“Para ser sinceros, comencemos por decir que los Mohock de Londres –excepto quien Le escribe– no tenemos ni una gota de sangre india en nuestras venas, pero nos sentimos análogos de pies a cabeza. Los así llamados hombres de bien, de hecho, nos consideran salvajes y suelen atribuirnos las más crueles gamberradas, para luego recordarse de nosotros cuando necesitan carne de cañón para sus ejércitos […]. Los mohocks de Londres, agobiados por siglos de privaciones y abusos, no tuvieron nunca la oportunidad de hacer pactos con un soberano. Pero tienen una ventaja respecto a los hermanos de América, que es la de vivir en el corazón del Imperio, a pocas manzanas de las moradas de Su Majestad, y de poder hacer oír su propia voz muy fuerte. Imagine que los Indios de las Colonias y los de la Madre Patria unen sus fuerzas en una gran nación…”</blockquote><br />
<br />
Esta banda de rebeldes es una auténtica anticipación del futuro. Están denominados como ‘Sohocks' en Marituana pero bien podrían ser llamados ‘Indios Metropolitanos’ –un nombre atribuido a esos segmentos del movimiento autonomista italiano de los años setenta que eran partidarios del imaginario y nombres indios, y que atacaron la progresiva mercantilización de la cultura echando abajo las cercas de festivales pop y expropiando mercancías de lujo. Los indios metropolitanos de <i>Manituana</i> dan palizas a los ricos y liberan a aquellos que han sido encarcelados y maltratados en el ‘manicomio de lunáticos" Bedlam. Esperemos que una continuación de esta corta trama forme las bases de una futura novela de Wu Ming, ya que en la que estamos reseñando seguiremos a los jefes iroqueses de regreso hacia las Américas, donde enfrentan la derrota con dignidad.<br />
<br><br />
Al final del libro, un personaje llamado Esther (otra anticipación de los autonomistas de los años setenta), mira el futuro como un gran retorno a estados anteriores de la existencia humana: “No hay destrucción para quien comprende la ley del tiempo. Pensó en lo que había vivido en sus dieciséis años y en el mundo que se había derrumbado a su alrededor. Pensó en la vida que le esperaba y en el mundo nuevo que construiría, en el Jardín en el centro del Agua. Las Mil Islas. Manituana.” ¡Éste es, naturalmente, el mundo que tenemos que conseguir!<br />
<br><br />
Ha tenido que pasar mucho tiempo para que los lectores de lengua inglesa tuviesen un nuevo libro de los Wu Ming, pero cuando echéis vuestras manos sobre esta obra, ¡veréis que bien ha merecido la espera! ¡Manituana es una sensación que deja huella!<br />
<br><br />
¡Y mientras tanto no te olvides de controlar –<a href="http://www.stewarthomesociety.org"> www.stewarthomesociety.org </a>– tú sabes que (no) tiene sentido!<p></p>
				]]></description>
		    <pubDate>Tue, 18 Aug 2009 00:00:00 GMT</pubDate>
		</item>
			<item>
		    <guid>http://www.manituana.com/documenti/0/8367</guid>
		    <title><![CDATA[El Cultural (España) - Wu Ming ha escrito una novela épica que se aproxima al poema sinfónico]]></title>
		    <link>http://www.manituana.com/documenti/0/8367</link>
			<dc:subject></dc:subject>
			<description>
				<![CDATA[
				<i>Reseña por Rafael Narbona publicada en El Cultural, España, 7 de Julio de 2009</i><br />				<br>La Historia es la tensión del presente hacia un porvenir posible. Las utopías incumplidas no son un lastre, sino la resistencia del espíritu a renunciar a un mundo menos áspero e injusto. Sólo <b>Walter Benjamin</b> ha elaborado una filosofía de la Historia, donde lo excluido exige recuperar su voz para cambiar el rumbo del presente. América del Norte pudo haberse constituido como una síntesis del espíritu ilustrado y la cultura indígena, pero ese proyecto no prosperó por la ambición de los colonizadores blancos y las grandes monarquías europeas.<br />
<br />
Esa anomalía literaria y cultural que ha escogido el anonimato bajo el nombre de Wu Ming (un grupo de narradores italianos que trabajan de forma colectiva e impersonal, con una poética basada en una “cultura alternativa”, donde no hay materiales despreciables ni géneros menores), ha escogido esta vez como orbe narrativo las complejas alianzas entre las Seis Naciones iroquesas con Gran Bretaña y Francia en la disputa por el futuro de la América colonial. La Independencia de los Estados Unidos no representará tan sólo la constitución de una nueva nación, sino también la hegemonía de un nuevo concepto en las relaciones entre el hombre y la tierra. En el Nuevo Continente, el espíritu ilustrado, pródigo en logros científicos, se reveló incapaz de entender tradiciones incompatibles con la razón, pero de una sabiduría centenaria. El pueblo iroqués sufrió una horrible decadencia por las bebidas alcohólicas, introducidas por los blancos, pero el espíritu de sus chamanes no era mera superstición, sino apertura a lo numinoso, a lo sagrado. Y lo sagrado no es la omnipotencia del dios blanco, sino la capacidad de sentir el tacto del agua en el lecho de un río o el imperceptible rumor de las montañas.<br />
<br />
Wu Ming ha escrito una novela épica que se aproxima al poema sinfónico. <i>Manituana</i> podría compararse con la <i>Heroica</i> de Beethoven, pero deliberadamente distorsionada por notas estridentes y, por supuesto, sin la exaltación de los grandes genios políticos que esculpen el rumbo de la historia. Se aprecia más bien la nostalgia de una utopía apenas esbozada y radicalmente incumplida. Los iroqueses actúan con brutalidad, torturando y escalpando a sus víctimas, pero antes de la presencia de los blancos, acogían y adoptaban a sus prisioneros, menospreciando los linajes y tolerando el mestizaje. Los rebeldes que luchan por una nación independiente no ocultan su desprecio por las tribus indígenas. Aunque se promueva la evangelización, los nuevos Estados soberanos, libres al fin de la corona inglesa, impondrán la segregación como la norma fundamental de una nación blanca y protestante. La Casa Larga, el nombre que designa a las Seis naciones iroquesas, tendrá que escoger entre el dominio inglés o el francés [sic], pero ambos países les traicionarán. Cuando se alejan de su tierra hacia las Mil Islas (Manituana), los iroqueses se plantean que “no hay luto para el que es capaz de soñar”. Hay fronteras y armas que las protegen, pero la ensoñación es más poderosa que cualquier fuerte. Y la muerte es una ilusión. “No hay destrucción para quien comprende la ley del tiempo”.<br />
<br />
Al parecer, Wu Ming se planteó con Manituana responder a la perplejidad de muchos norteamericanos que, tras el 11-S, se preguntaban: ¿Por qué nos odian? Tal vez la masacre de Wounded Knee, último gesto de resistencia del pueblo sioux, pueda disipar el estupor de una nación que forjó su identidad exterminando a las culturas nativas. El actual multiculturalismo parece un acto de justicia histórica, donde lo aniquilado reaparece con un poder indestructible. Manituana no es una novela, sino un sueño que intenta revertir dos siglos de dolor y ensimismamiento.<br />
<br />
<div align="right"><b>Rafael NARBONA</b></div>
				]]></description>
		    <pubDate>Fri, 31 Jul 2009 00:00:00 GMT</pubDate>
		</item>
			<item>
		    <guid>http://www.manituana.com/documenti/0/8366</guid>
		    <title><![CDATA[Entrevista en el diario Público: El antiamericanismo es superficial]]></title>
		    <link>http://www.manituana.com/documenti/0/8366</link>
			<dc:subject></dc:subject>
			<description>
				<![CDATA[
				<i>Público, Madrid, 17 de mayo de 2009</i><br />				<b>CARLOS PRIETO - MADRID - 17/05/2009 08:00</b><br />
<br />
[...]<br />
<b>¿Por qué deciden escribir una trilogía sobre la Revolución Americana? ¿No valía con un libro?</b><br />
<br />
La idea original, de hecho, era escribir un libro con tres subtramas, pero las subtramas crecieron y crecieron y se convirtieron en algo cada vez más complejo, hasta el punto que tuvimos que decidir entre escribir un libro de 2.000 páginas o tres de 600. Lo llamamos el <i>Tríptico Atlántico</i>, una saga sobre las relaciones entre Europa y EEUU. Nos llevó varios años acabarlo, entre otras cosas, porque no escribimos las tres novelas seguidas. Trabajamos también en otros libros diferentes durante el proceso.<br />

				]]></description>
		    <pubDate>Sun, 17 May 2009 00:00:00 GMT</pubDate>
		</item>
			<item>
		    <guid>http://www.manituana.com/documenti/0/8326</guid>
		    <title><![CDATA[Carta desde el caballo de Troya]]></title>
		    <link>http://www.manituana.com/documenti/0/8326</link>
			<dc:subject></dc:subject>
			<description>
				<![CDATA[
				<i>El 2007 de Manituana. Primeras impresiones.</i><br />				<br>Tal como solemos hacer desde cuando publicamos, pronto pondremos al día los lectores con información acerca de la venta de nuestros libros.<br />Lo hemos explicado varias veces (ver el texto a pie de página en esta noticia, escrito en el 2005 y mejorado en el 2006): comunicamos estos datos en nombre de la transparencia, y es una praxis coherente con una de las facetas de nuestro trabajo, la de la <i>investigación militante de la industria cultural, del ambiente editorial y el mercado de los libros</i>, con continuas rendiciones de cuentas, despachos enviados a nuestra comunidad. Precisamente, cartas desde el caballo de Troya.<br />Anticipamos aquí, en el sitio del libro, el "meollo" de lo que hemos podido saber hace unos días.<br /><br />En el período marzo-diciembre de 2007, <i>Manituana</i> vendió <b>52.178 ejemplares</b>.<br />Apenas llegó esta novedad estábamos pasmados: cierta intuición, una razonable cautela y algunas proyecciones empíricas habían grabado en nuestra mente el número "cuarenta mil", y ya así hubiera sido nuestro récord (hablaremos de esto en un momento), pero un resultado semejante es [colocar un pomposo adjetivo a elección] y sólo se explica a través de la "combinación desplegada" de una larga espera + el boca a boca + el trabajo en este sitio + una gira de presentaciones para quitar el aliento + aunque no por último, la campaña estival de rebajas (-30%) en el catálogo Stile Libero Einaudi.<br /><br />Es <u>de lejos</u> nuestra mejor marca, ningún otro libro nuestro ha vendido tanto en su primer año de presencia en las librerías (mejor dicho, en los primeros diez meses).<br />En el período marzo-diciembre de 1999, <i>Q</i> había vendido 31.469 ejemplares.<br />En el período marzo-diciembre de 2002, <i>54</i> había vendido 29.198.<br /><br />Significa que el ingreso en la lista de los mejor vendidos en <a href="http://www.wumingfoundation.com/images/quartinclassifica.jpg">una posición nunca antes lograda</a> no era una mera llamarada, sino la manifestación de una sólida tendencia, que nunca se ha detenido.<br /><br />Pero lo mejor aún está por llegar, porque se trata de un <i>triple</i> récord.<br />Sobre las alas del efecto-<i>Manituana</i>, de hecho, también han remontado vuelo <i>Q</i> y <i>54</i>.<br />Todavía estamos esperando los números definitivos, pero podemos anticipar que después de 1999, en ningún año de presencia en las librerías se habían vendido tantas copias de <i>Q</i> como en el 2007. El libro podría haber hecho un salto de casi diez mil ejemplares (!) con relación al principal resultado precedente.<br /><br />Lo mismo vale también para <i>54</i> después de 2002: este último libro incluso ha doblado su propio récord y está en gran aumento. Se ve que, a buenas horas, ha entrado en los radares de algunos "puros y duros" que antes tan sólo veían <i>Q</i> :-) A medida que la realidad italiana va detrás e imita al libro, tal vez se comprende mejor lo que hemos querido decir con una novela sobre las penas y desilusiones de los años cincuenta.<br /><br />De todas formas, tarde o temprano se deberá hacer una atenta reflexión sobre la longevidad de <i>Q</i>, un libro que salió hace ya nueve años y sigue vendiendo incesantemente gracias al boca a boca, sin que jueguen ningún tipo de función los medios oficiales, la crítica (que al contrario lo cubre de silencio), las fuerzas tradicionales del "campo literario".<br />En nuestra opinión, entre los grandes RR.PP. de este libro, se distinguen los señores Bagnasco, Ruini y Ratzinger: cuanto más ellos se esfuerzan para fomentar las guerras de religión, tanto más nuestra novela es leída "más allá de la metáfora". Más la Iglesia reacciona a su propia crisis histórica agitando, gritando, empujando, re-invadiendo con exagerado empleo de la fuerza los territorios de donde se había parcialmente retirado, y más actual se hace una novela sobre la herejía, la rebelión, la resistencia a las inquisiciones. Son las infinitas posibilidades de la alegoría: además de los muchos "sentidos figurados", hay momentos en que la interpretación literal también es buena, y el Papa no es más que... el Papa. Por otra parte, durante mucho tiempo Ratzinger ha sido el jefe del Santo Oficio, fundado por aquel Carafa cuyo nombre aparece obsesivamente en la novela.<br /><br />Otro dato importante, y éste ya es seguro e indiscutible: en el 2007, en total, hemos vendido casi un tercio de todos los libros vendidos desde que publicamos, es decir, desde 1999.<br /><br />Y dado que el 2008 será para nosotros <a href="http://www.wumingfoundation.com/italiano/Giap/giap19_VIIIa.htm#corriere1">un año de ulterior y decidida ofensiva</a>, nos esforzaremos, no obstante el panorama de devastación y de gran desaliento, para alzar ulteriormente el nivel de la batalla cultural, continuando con los informes desde el "vientre de la Bestia".<br /><br />Mientras tanto, bueno, joder... Gracias a todos.<br /><br /><br /><b>APÉNDICE: OPERACIÓN GLÁSNOST (2006)</b><br /><br />Como cada año, publicamos los datos de ventas de nuestros libros actualizados al 31 de diciembre del año anterior. El sentido de la operación ya lo hemos dado explicado pero lo volvemos a explicar: es cuestión de <i>glásnost</i> y de enfoque profano hacia la naturaleza (incluso) mercantil del libro, esto es, al escribir como trabajo.<br />Entre los escritores "idealistas" (en el sentido filosófico, o sea, que anteponen la Idea de Literatura a la realidad concreta y terrenal de las narraciones) se acostumbra fingir que no se aspira al éxito, se niega que el libro también es (¡horror!) una mercancía, simular desinterés o hasta disgusto respecto a la perspectiva de vender muchos ejemplares... Desgraciadamente dicha postura de indiferencia entra en contradicción con el tono de lamento utilizado por los mismos cuando describen su propia condición de "poco vendedores", "poco tenidos en cuenta", "relegados al margen", "incomprendidos", etc. Y hete aquí que se nos vuelve a presentar la bazofia del genio-que-sufre, acompañada por la perorata sobre el pueblo holgazán y zopenco. ¿Pero por qué sufre este genio? ¿Y por qué maldice, si ha tenido éxito en su proclamado intento de no vender? Consiguiendo el fracaso consiguió el éxito, y entonces ¿qué más quiere? Si vender es para vendidos, si son los lectores quienes no merecen ciertos libros, si el arte es largo y la vida breve y será la historia de la literatura quien juzgará cuánto vale tal escritor, etc., entonces ¿para qué publica en vida? ¿Para qué dirigirse a una editorial? ¿Por qué no dejarlo en el cajón, ese fatigado manuscrito? ¿No es acaso el arqueólogo que un día excavará y hallará los restos del escritorio el único interlocutor válido? ¿Qué sentido tiene lamentarse del hecho que otros vendan, si vender es algo innoble y el dinero es <i>stercum diaboli</i>?<br />En realidad, parece banal decirlo, no todos los libros que venden son forzosamente triviales o complacientes o poco originales, y no todos los libros que no venden son incomprensibles, elitistas o - sencillamente - malos. Sin embargo, mucha gente todavía rechaza a quien vende sólo porque vende y exalta a quien fracasa sólo porque fracasa. Es necesario un enfoque más profano y menos hipócrita. Si alguien publica un libro es porque espera que otros lo lean, posiblemente muchos otros, más hay mejor es. Si lo publica a través de una editorial, acepta que el libro lleve un precio y que sea negociado por dinero. Si firma un contrato en donde se le reconoce un porcentaje (bajo o alto) del precio, quiere decir que también espera ganar algo (y faltaría más, ¡ha sido él quien lo ha escrito!). ¿Cuántos escritores renuncian a este ritual de espontánea voluntad? No se nos ocurre ninguno: normalmente, los escritores que publican un libro también quieren que se venda. ¿Cuántos escritores que fracasan al someterse a este ritual luego van diciendo por ahí que las uvas no están maduras, o más, que se echaron a perder? Muchos.<br />Cuando hablamos de ejemplares "vendidos", hay quien todavía halla esto "grosero", indecoroso, venal y poco artístico. Después de una presentación de <b>New Thing</b> en Udine, un blogger se mostró indignado por el hecho de que Wu Ming 1 hubiera usado la palabra "ventas", y es solamente uno de los ejemplos. No se dan cuenta que esas ventas son lectores, son seres humanos de carne y hueso que anhelan leer lo que escribe un escritor hasta el punto de ir a una librería y renunciar a una parte de su rédito para poder llevarse a casa sus palabras. <i>Estas personas realizan un pequeño sacrificio por nosotros, lo menos que podemos hacer es no hablar de ese dinero que han gastado como si nos diera asco</i>. Nosotros, por tanto, nos alegramos cuando nos tropezamos con colegas que desgranan números como si fueran cuentas de cristal, profanamente, sin problemas ni beaterías. Incitamos a todos los colegas a dar a conocer lo que venden: por transparencia, para compartir información útil con los lectores, para dar una idea de lo que hoy se lee en Italia, cuál es el umbral más allá del cual un libro está considerado "exitoso", etc...<br />Por ejemplo, ¿sabéis los lectores que la tirada media de un libro en Italia, best sellers incluidos, es de 4.500 ejemplares (datos AIE relativos al 2005)? ¿Y que el promedio se mantiene "alto" principalmente por los libros escolares? Este dato en particular no lo tenemos a mano, pero es sabido que la amplia mayoría de los libros publicados en Italia (53.000 títulos/año aprox.) vende menos de mil ejemplares (es obvio que no tenemos en cuenta los libros que vienen con periódicos y revistas). El lector se halla expuesto solamente a la ocasional cifra astronómica, los dos millones de ejemplares de <b>Yo mato</b> o los ochocientos mil de <b>Yo no tengo miedo</b>, y no consigue hacerse un idea de la situación. Tal vez, si se supiera cuanto venden en realidad algunos grandes nombres y "monstruos sagrados" que se la dan de capo de la mafia y chulo del barrio, se comenzaría a preguntar cómo es eso de que siempre se les ve en la tele o en los periódicos diciendo gilipolleces sobre cualquier tema.<br />Esto es <a href="http://www.wumingfoundation.com/italiano/glasnost2006.htm">lo que vendemos nosotros</a>, por mucho o poco que sea.<p></p><br />

				]]></description>
		    <pubDate>Thu, 31 Jan 2008 00:00:00 GMT</pubDate>
		</item>
			<item>
		    <guid>http://www.manituana.com/documenti/0/8303</guid>
		    <title><![CDATA[Génova: menos sheriffs en el ayuntamiento, más indios por las calles]]></title>
		    <link>http://www.manituana.com/documenti/0/8303</link>
			<dc:subject></dc:subject>
			<description>
				<![CDATA[
				<i>Disfrazados de indios y con Manituana en la mano, ocupan la sede del ayuntamiento de Génova  centro-este para protestar.<br></i><br />				<blockquote>El 19 de septiembre pasado <b>Aldo Siri</b>, presidente de centroderecha de la circunscripción centro-este de Génova, ha presentado una solicitud en la Fiscalía contra los okupas del laboratorio social Buridda, situado en la calle Bertani en los edificios de la ex facultad de Economía, en el barrio residencial de Castelletto. La respuesta de los okupas ha sido una ocupación pacífica con "disfraces indios" de la sede del ayuntamiento. Reproducimos la noticia porque los pieles rojas de Castelletto regalaron al tolerante-cero un ejemplar de nuestro <i>Manituana</i>. A continuación, la carta abierta entregada a Siri y a todos los presentes. A un lado, algunas fotos del suceso. Precisamente en el Buridda, el miércoles 3 de octubre, presentaremos el libro citado. Hoka hey!</blockquote> <br />

				]]></description>
		    <pubDate>Sun, 30 Sep 2007 00:00:00 GMT</pubDate>
		</item>
			<item>
		    <guid>http://www.manituana.com/documenti/0/8302</guid>
		    <title><![CDATA[Manituana de Wu Ming: el alba de la Revolución americana]]></title>
		    <link>http://www.manituana.com/documenti/0/8302</link>
			<dc:subject></dc:subject>
			<description>
				<![CDATA[
				<i>Reseña y entrevista desde Pagina Tre, la revista de liberliber.it</i><br />				<br>[<b>Ermanno Lolli</b> y <b>Giuseppe D’Emilio</b> reseñan la novela Manituana de Wu Ming, publicada en 2007 por Einaudi. A continuación una entrevista al autor colectivo.]<br />
<br />
<br />
Un buen lector a menudo acaba por reconocer la presencia de tendencias muy heterogéneas en el mundo de la narrativa. En algunas situaciones, se puede advertir una firme determinación por parte del autor para plasmar páginas densas de hechos, de cosas, de sustancia con peso, con una indiferencia total, a veces perjudicial, por el “estilo”; en otras es evidente una decidida sobreexposición de la palabra, que por momentos puede causar una sensación de inútil atornillamiento de la página sobre sí misma, más o menos buena para producir fugaces, forzados y groseros raptos extático-estéticos.<br />
<i>Manituana</i>, la última obra del colectivo de escritores Wu Ming, vuelve a poner a los lectores frente a una operación que ha sabido conjugar de la mejor manera la nitidez y la absoluta precisión del lenguaje con la voluntad del colectivo para escudriñar la parte más recóndita y palpitante de las vicisitudes narradas: en una proyección estratigráfica del planeta, la narración de los WM siempre se desplaza de la superficie (la historia) hacia el núcleo magmático de la Tierra (la experiencia humana).<br />
Después de las contingencias del movimiento anabaptista en la novela <i>Q</i>, y las que giran en torno a un año en <i>54</i>, esta vez la atención de los autores se ha concentrado en uno de los momentos clave fundamentales de la historia moderna, el de la Revolución americana. Desde las primeras páginas la novela produce desconcierto en el lector: en contra de ciertos tópicos en la perspectiva, el enfoque prevalente de la historia resulta interno a la tribu de los indios iroqueses, fieles aliados de la corona inglesa, y por tanto, hondamente hostiles al movimiento revolucionario, sobre el cual descubrimos en forma despiadada su esencia y los impulsos menos ideales y menos considerados de la historia oficial. En ese descenso hacia el magma de las vicisitudes humanas, descubrimos entonces, a través de esta clave de lectura que invierte determinadas perspectivas histórico-ideológicas, que en cualquier caso la presencia de los “blancos” en la zona de los Grandes Lagos ha producido un original experimento de integración social, lingüística y cultural, y que quien combate por la “libertad”, a veces está motivado realmente por un anhelo de conquista y posesión que puede tener sus raíces incluso muy lejos: en ciertos círculos de Londres donde se concentran los intereses asociados a una clara concepción liberal y capitalista de la economía mundial.<br />
Ya en <i>54</i> nos habíamos encontrado frente a una narración muy dinámica, por el frecuente cambio de escena de un lugar a otro, la geografía de Manituana también nos propone una gran variedad de escenarios (del nuevo al viejo mundo); pero lo que más cautiva al lector es el mimo por la geografía de la interioridad y de los comportamientos humanos, representados en toda su variedad y con todos sus tristes límites, gracias a una mirada distante de cualquier forma de condicionamiento ideológico: incluso los indios, cuya imagen en nuestra cabeza concuerda con el papel de víctimas de la historia, son representados divididos, dispuestos a la traición o a la inacción, esclavos del arma más destructiva y eficaz producida por los blancos: el ron.<br />
Todos héroes, pero ningún héroe en esta extraordinaria novela.<br />
Se recuerda que la novela, como todas las obras de Wu Ming, son copyleft.<br />
<br />
————————<br />
<br />
<b>Otros escritores colectivos, Paolo Agaraff y Kai Zen, han comentado a Pagina Tre su forma de escribir en grupo… ¿Cómo ha evolucionado en el tiempo (suponiendo que así sea) vuestro modo de trabajar colectivamente?</b><br />
<br />
Bajo ciertos aspectos el método cambia con cada novela, bajo otros siempre es el mismo. Echamos a andar una idea y la hacemos rebotar por algunos días. Si crece, seguimos amasando, si pierde consistencia, descartamos todo. Esbozamos una trama a grandes rasgos, con el perfil de los protagonistas: lo perfeccionamos y cuando nos satisface, cogemos un trozo y lo analizamos al detalle. Escena por escena, capítulo por capítulo, decidimos lo que tiene que pasar, cuales son las motivaciones de los personajes, como se tendría que narrar todo. Distribuimos las tareas y cada uno escribe por su cuenta. Cuando acaba, lo envía al resto, que leen, comentan, reescriben partes, prueban alternativas. Cuando nos reunimos, leemos los capítulos en voz alta, incluidas las eventuales modificaciones propuestas por cada uno. A veces se consigue elaborar inmediatamente un nuevo capítulo, otras la redacción se mantiene tal como está, y en otras hay que rehacerlo todo. Fundamentalmente es la lectura en voz alta, en particular en las últimas revisiones, cuando ya se tiene entre manos todo el trabajo.<br />
La lectura en voz alta no perdona: si un pasaje es tedioso, aburre, si un diálogo no funciona, no se lo puede pasar por alto y la lengua tropieza.<br />
Los aspectos más variables, por el contrario, se refieren a la relación entre escritura y documentación. Cada vez más, gracias a la Red, el trabajo de investigación es permanente y corre paralelo a la redacción de los capítulos. Ya no conseguimos divivir las fases de investigación y la “creativa”.<br />
<br />
<b><i>Pagina Tre</i> es una iniciativa de la asociación cultural Liber Liber, la primera en Italia que se dedica a los libros electrónicos de distribución gratuita en la Red. Soléis ser muy activos en Internet, no tan sólo en lo relacionado con vuestros sitios, sino también por cuanto concierne a las intervenciones en los blogs literarios…</b><br />
<br />
En realidad sólo uno de nosotros, WM1, se ha dedicado a ello por algún tiempo, respondiendo dudas, dejando comentarios, pero es una etapa que ya se ha acabado, que llegaba a su término ya en el 2006. La denominada “blogósfera literaria” no ha demostrado ser una alternativa a la mefítica “sociedad literaria”. En poco tiempo, se ha revelado como una emulación, una copia de esta última: las mismas envidias y rivalidades, la misma gravedad, la misma sed de jerarquías basadas sobre rígidos procesos de legitimación, la misma ansia de formar camarilla, los mismos codazos para figurar. Con pocas excepciones. Es algo que ya casi está muerto, aplastado por su propia transformación de soplo de aire fresco en yunque.<br />
<br />
<b>¿Conocéis el proyecto <a href="http://www.vibrisselibri.net" target="_blank">vibrisselibri</a>, que en Pagina Tre informamos sobre su actividad a menudo? Está “en deuda”, bajo ciertos aspectos, con el proyecto <a href="http://www.iquindici.org" target="_blank">IQuindici</a> que vosotros habéis creado…</b><br />
<br />
Bueno, no precisamente nosotros: algunos de nuestros lectores, que han sido capaces de construir algo sorteando nuestro límite. No podíamos leer todos los inéditos que nos enviaban, lo hemos dicho en nuestro boletín Giap, algunos inscritos acudieron en auxilio y montaron una “comisión de lectores de prueba” para escritores indecisos. Así que iQuindici son muy distintos de vibrisselibri, que por el contrario actúa como una editorial en la web y como agencia de representación que propone textos publicados en la web a editoriales en soporte papel.<br />
<br />
<b>Hablad de vuestro sitio, del sitio de la última novela, de vuestra lista de distribución…</b><br />
<br />
Nuestro sitio es una tarjeta de presentación, porque ilustra las diversas producciones y actividades de Wu Ming; es un archivo abierto, porque recoge ordenadamente y con copyleft los materiales que de algún modo se relacionan con nosotros; es una plaza, porque está abierto a las colaboraciones de los usuarios, al intercambio, a los proyectos participativos, al plagio, a la discusión.<br />
La lista de distribución Giap ya es una pequeña revista sin periodicidad, que reciben alrededor de 10.000 inscritos, una especie de catálogo con muchas instantáneas sobre Wu Ming, tomadas en un intervalo de tiempo determinado.<br />
Manituana.com es un sitio promocional - de nuestra última novela y del tríptico del cual formará parte - el mapa incompleto de un universo narrativo en expansión; el refugio donde discutir en torno a la novela junto a los autores; la caja de herramientas para contribuir a la construcción de un mundo; el puerto de donde zarpar para explorarlo.<br />
<br />
<b>¿Qué pensáis acerca del actual panorama editorial italiano?</b><br />
<br />
Sabemos bien, y lo vemos a diario, que están de moda las lamentaciones, las jaculatorias, rasgarse las vestiduras, la nostalgia por cuando estaban Calvino y Pasolini (o cuando estaba Tondelli), la actitud esnob respecto a lo que hoy se publica… Nosotros, en cambio, creemos que sale un montón de material valioso, con esporádicas pero estimulantes puntas de excelencia. El problema (aunque, ¡bah!, tal vez ni siquiera es un problema importante) es que la crítica <i>no lee</i> lo que se publica. Lee sólo pocos títulos, en la mayoría de los casos producidos dentro del grupo de referencia, y zanja lo que está por fuera como mierda, basura o prostitución, sin tan siquiera enterarse, y ni hablemos de profundizar.<br />
Pensándolo bien, de todos modos, no, no es un problema. Los críticos miopes pasan, los buenos libros (y los lectores satisfechos) quedan. ¿Quién se acuerda ya de los vapuleadores de Pasolini que escribían en revistejas como <i>Specchio</i>? Nadie. Como nadie recordará a sus émulos actuales.<br />
<br />
<b>¿Cómo habéis planteado el trabajo - suponemos imponente - de documentación de <i>Manituana</i>?</b><br />
<br />
Esta es una de esas preguntas que no tiene una respuesta sencilla. Cuando interiorizas algo, y al hacerlo, parece ser parte de tu naturaleza, es difícil describirlo como un proceso dividido en fases, o como un método que se puede reducir a reglas. Es como explicar a alguien cómo se hace para respirar. Podemos decirte que hemos usado mucho la Red, una auténtica extensión de nuestras sinapsis. Hemos indagado y explorado cualquier tipo de pista que nos llevara a Manituana. Hemos usado la Red para hallar los libros, y los libros para volver a la Red cada vez con más puntos de referencia. Hemos peinado los archivos on line. Nos sumergimos en los sitios de los “reenactors” (los que se visten con trajes de época y reproducen batallas históricas). Nos hemos puesto en contacto con personas que pudieran darnos “info” y datos útiles. Y hemos leído, leído y leído, y hemos discutido, discutido y discutido, y hemos soñado, soñado y soñado con los ojos abiertos.<br />
<br />
<b>Pero bueno, ¿quiénes sois vosotros?</b><br />
Hijos de gente que ha trabajado y trabaja duro. En el campo, en una fábrica, en la ENEL [Empresa nacional de energía eléctrica], en una escuela. Y por eso trabajamos duro nosotros también.<br />
<br />
<b>¿Proyectos?</b><br />
<br />
<i>Manituana</i> es el primer episodio de un tríptico atlántico. Ya estamos escribiendo el libro sucesivo.<br />
<br>
				]]></description>
		    <pubDate>Tue, 25 Sep 2007 00:00:00 GMT</pubDate>
		</item>
			<item>
		    <guid>http://www.manituana.com/documenti/0/8286</guid>
		    <title><![CDATA[¡El sitio de Manituana está ahora disponible en Español! (castellano)]]></title>
		    <link>http://www.manituana.com/documenti/0/8286</link>
			<dc:subject></dc:subject>
			<description>
				<![CDATA[
				<i>Comunicarse con el público de cualquier modo es una obra de amor.</i><br />				<br>Desde hoy, este sitio se puede navegar y leer casi su totalidad en español (castellano). Sólo algunos textos “italocéntricos”, de interés puramente local, no han sido traducidos. Todos los demás ya están disponibles en el idioma transcontinental de Unamuno y García Lorca, Mariategui y Durruti, Che Guevara y Cantinflas, Neruda y Maradona.<br />
<i>Manituana</i> ha sido publicada en marzo y se ha encaramado a la lista de los 10 libros más vendidos a nivel nacional alcanzando el cuarto puesto. Hasta ahora se han vendido 40.000 ejemplares.<br />
El libro ha dado mucho que hablar, y también porque forma parte de un proyecto transmedia/participativo centrado alrededor del sitio web oficial.<br />
El sitio es muy rico y está dividido en 2 niveles. <br />
El <b>nivel 1</b> contiene información sobre el libro, el trailer, tomas falsas y relatos breves relacionados con la novela, noticias y reseñas, mapas (la posibilidad de visitar los lugares del libro vía Google Earth) y una audioteca/podcast, con colaboraciones inspiradas por la novela, enviadas por músicos aficionados y profesionales, performers, poetas sonoros, actores, etc.<br />
Las personas que ya hayan leído el libro podrán acceder al <b>Nivel 2</b> respondiendo una pregunta; tienen que demostrar que lo han leído y así no habrá problemas con los spoilers. <br />
Una vez dentro, se puede explorar una gran cantidad de material: hay una sección llamada “Officina” [Taller], donde los lectores pueden encontrar: <br />
a. todos los capítulos que quedaron fuera del libro durante la segunda y última revisión. <br />
b. una selección de las conversaciones por e-mail más significativas que hemos mantenido mientras trabajábamos en la novela. <br />
c. una selección de ficheros mp3 de nuestras reuniones, momentos clave en los que decidimos el destino de los personajes o capítulos recién escritos leídos en voz alta. <br />
Otra sección se llama “Diramazioni” [Ramificaciones], donde publicamos los fanfic inspirados en Manituana escritos y enviados por los lectores, e incluso las propuestas de relatos sugeridas (por ej. exhortación a los lectores para que llenen las lagunas intencionales en el libro).<br />
Otra sección denominada “Conversazioni” [Conversaciones], que es una especie de foro donde conjuntamente con los lectores podemos hablar sobre cualquier aspecto de la novela. <br />
La sección “Mappe” [Mapas] - con Google Earth - es aún más completa que en la del Nivel 1. Las otras secciones son casi un tópico (enlaces, páginas biográficas de los personajes, etc.)<br />
Desde la publicación de <i>Manituana</i>, se han registrado más de 1100 usuarios en el Nivel 2.<br />
Por supuesto, como aún no existe la edición en castellano de <i>Manituana</i>, no tiene sentido traducir los materiales disponibles en el Nivel 2. Al fin y al cabo, los españoles e hispanoamericanos que hayan leído la novela en italiano también pueden leer el Nivel 2 en italiano. <br />
Con todo, traducir el Nivel 1 ha sido una tarea interesante, estimulante y fructífera, una obra de amor de nuestra querida traductora Nadie Enparticular. ¡Disfrútalo!
				]]></description>
		    <pubDate>Sun, 24 Jun 2007 00:00:00 GMT</pubDate>
		</item>
			<item>
		    <guid>http://www.manituana.com/documenti/0/8267</guid>
		    <title><![CDATA[¡Ronaterihonte vive!]]></title>
		    <link>http://www.manituana.com/documenti/0/8267</link>
			<dc:subject></dc:subject>
			<description>
				<![CDATA[
				<i>Reseña publicada en el semanario <i>Film TV</i>, año XV, nº 17, 29/04/2007, por Mauro Gervasini
</i><br />				<br>Estados Unidos pero todavía no unidos, de una América que no existe más que como expresión geográfica. Están los colonos, los nativos americanos y los casacas rojas británicas. La guerra franco-india que ha visto sobrevivir al último mohicano ha terminado hace algunos años; aún se oyen, en medio los bosques del gran norte, las leyendas de los guerreros mohawk que ayudaron a los ingleses a derrotar franceses y hurones. Gestas heroicas y salvajes, inmortalizadas por los blancos vencedores en elegantes pinturas, relegadas por aquellos que fueron vencidos y siguen buscando revancha. <br />
Dícese Seis Naciones al territorio iroqués de los pueblos Mohawk, Oneida, Cayuga, Onondaga, Tuscarora y Seneca correspondiente al actual estado de Nueva York y más allá, hasta el Canadá, y hacia los bajos, en el corazón de Nueva Inglaterra. Una porción de mundo tan grande como Italia, con ciudades piel roja de 15 mil habitantes, una vida comunitaria regulada por la constitución “moderna” más antigua (la Gran Ley de Paz de 1142), usos y costumbres sofisticados y distantes de la estereotipada imagen, absolutamente europea, del “buen salvaje” incivilizado. Hay colonos blancos con ellos. Como el irlandés William Johnson, “adoptado” por los mohawk y rebautizado Warraghiyagey ("el que hace grandes negocios"), un Águila de la noche* avant la lettre. Su ex ama de llaves india con poderes chamánicos, Molly Brant, se convierte en su esposa. El hermano de ella, Joseph Brant, guerrero famoso (o tristemente célebre) de Nueva York a Londres, será uno de los héroes de la Revolución americana. Pero del lado equivocado. Largo preámbulo para presentaros Manituana, la nueva novela del colectivo de escritores boloñeses Wu Ming.<br />
Un vertiginoso, arrollador, extraordinario Apocalypse Now para una nación que está por nacer del horror. Y crece en perjuicio de los nativos iroqueses, que decidieron estar con los lealistas y la corona británica no por algún vago ideal, sino porque en la parte correcta - la de los colonos "libertarios" - se luchaba por mantener la esclavitud (apenas abolida en Inglaterra) y por el saqueo definitivo "de las tierras de los salvajes". Los personajes de los Wu Ming te atrapan y han existido realmente. En el sitio www.manituana.com, en el segundo nivel (se puede entrar después de leer el libro), sus auténticas biografías. Sólo uno ha sido inventado totalmente, y es el más trágico, el ojo del mito: Philip Lacroix Ronaterihonte, iroqués educado por los jesuitas franceses. Ha visto de cerca el horror que plasma el Nuevo Mundo, se ha convertido en una furia de diablos, y por eso los franceses y demás indios le dicen Le Grand Diable; se ha transformado en un Jeremiah Johnson en la versión pre-Pollack de John Milius, después ha encontrado una chiquilla, Esther, y casi se parece a Léon con Mathilda: ¿le dará ella la posibilidad para cambiar el curso de un destino ya trazado? Al final del proceso, a pesar de todo, no puede ser más que una figura estilo Michael Mann con increíble y dolorosa potencia. Ciertas páginas que le conciernen, las habríamos vuelto a leer cien veces. Su sombra no nos abandona, y ya es leyenda para un niño, el cazador de Caperucita Roja, el caballero que vence al dragón. Mirad a los ojos a este fantasma épico, porque Ronaterihonte vive.<br />
<br />
* Nombre que los navajos daban al protagonista del cómic italiano <i>Tex Willer</i>
				]]></description>
		    <pubDate>Tue, 15 May 2007 00:00:00 GMT</pubDate>
		</item>
			<item>
		    <guid>http://www.manituana.com/documenti/0/8249</guid>
		    <title><![CDATA[Yo estoy con los indios - por Roberto Saviano]]></title>
		    <link>http://www.manituana.com/documenti/0/8249</link>
			<dc:subject></dc:subject>
			<description>
				<![CDATA[
				<i>El autor de Gomorra medita sobre Manituana Artículo publicado en "L'Espresso", nº 16, año LIII, 26 de abril de 2007</i><br />				Un exterminio realizado en nombre del progreso. Por parte de la que se convertiría en la democracia más importante de la Historia. Saviano analiza el bestseller <i>Manituana</i><br />

				]]></description>
		    <pubDate>Fri, 20 Apr 2007 00:00:00 GMT</pubDate>
		</item>
			<item>
		    <guid>http://www.manituana.com/documenti/0/8246</guid>
		    <title><![CDATA[La tormenta perfecta, o sea: la entrevista-monstruo]]></title>
		    <link>http://www.manituana.com/documenti/0/8246</link>
			<dc:subject></dc:subject>
			<description>
				<![CDATA[
				<i>es decir: lo mejor en preguntas-y-respuestas de: Pulp nº 66 (marzo de 2007), Il Mucchio nº 633 (abril de 2007), Tribe nº 101 (abril de 2007), Carta nº 12 (año V, 31/03/2007), Off (23/03/2007) e ilveronese.it</i><br />				Entrevistadores: <b>Alessandro Bertante</b> (<i>Pulp</i>), <b>Maura Murizzi</b> e <b>Aurelio Pasini</b> (<i>il Mucchio</i>), <b>Lucia Fabrizio</b> (<i>Tribe</i>), <b>Giuliano Santoro</b> (<i>Carta</i>), <b>Monica Mazzitelli</b> (<i>Off</i>), <b>Jonathan Zenti</b> (<i>Il Veronese</i>)<br />
<br />
<b>AD ORIGINEM</b><br />
<br />
<b>P. ¿Cómo y cuándo surge la idea de escribir <i>Manituana</i>?</b><br />
<br />
<b>WM1.</b> Después de <i>54</i>, por algún tiempo, jugamos con la idea de escribir una saga ucrónica. Se iba a desarrollar a fines del siglo XIX, pero en un <i>continuum</i> temporal donde los Estados Unidos no existían y la costa este de Norteamérica todavía era parte del imperio británico. Algo más de cien años antes, las Seis Naciones iroquesas se habían alineado unánimemente con el rey Jorge y habían ayudado a su ejército a aplastar la rebelión de Washington y sus aliados […] Pero al final hemos pensado: en las novelas colectivas siempre nos concentramos en el momento previo a la bifurcación creada por el "y si...", siempre estuvimos al filo de la ucronía sin ponerla en práctica. Hemos tratado períodos en los cuales muchas opciones eran posibles y habría bastado poco para cambiar la historia venidera. Por tanto, ¿por qué no ambientar la novela - y la saga de la cual forma parte - directamente en medio de la guerra de la independencia, tratando a esta última como si no diéramos por sentado el resultado y no supiéramos como acabaría? Al principio teníamos tres historias, tres subtramas que se entrecruzaban, pero eran tan extensas y estaban tan recargadas que decidimos hacer tres novelas separadas.<br />
<b>WM2.</b> Además, caímos en la cuenta que la historia de la Revolución Americana <i>ya era</i> una ucronía. Con respecto a la historia que siempre nos han contado, al menos aquí en Italia, ¿cómo se podría definir a un baronet irlandés que va a la batalla pintado como un guerrero y una matrona iroquesa que ofrece el té a sus invitados con un juego de porcelana china?<br />
<b>WM4.</b> No hemos escrito una novela sobre la Revolución Americana. Queríamos ir a las raíces de Extremo Occidente, a lo podrido que se anida en el origen de Occidente como categoría, que no por nada quiere decir "Ocaso" y "Muerte". En los barrios bajos de Londres para decir que un delincuente o un ladrón de gallinas había sido ajusticiado se decía que se había ido "al Oeste", porque el cadalso público estaba más allá del West End, pero también porque era el lugar de la puesta de sol, símbolo de Ultratumba.<br />
<br />
<b>P. ¿Por qué habéis elegido relatar la guerra de la independencia americana desde el punto de vista de los indios? Normalmente no se tiene en cuenta que los que perdieron no fueron sólo los ingleses, sino también los indios. ¿Podemos hablar de poscolonialismo?</b><br />
<br />
<b>WM1.</b> Si se observa la revolución americana desde el punto de vista de los nativos americanos o de los esclavos negros, la relación oprimido-opresor se invierte totalmente. Fue una revolución realizada en gran parte por esclavistas que defendían la esclavitud (que ya estaba abolida en Londres y poco después en todo el Imperio), y por especuladores que veían en la Corona a la protectora de los indios, el poder que impedía a los colonos usurpar y explotar las inmensas extensiones de tierra. La frontera estaba a la altura los Apalaches, estaban prohibidos los asentamientos de blancos más allá de esa línea, y esto les jodía realmente. Por aquellos años nace la denominada "ideología de la frontera", que justifica y al mismo tiempo oculta el genocidio. No creo que se pueda hablar de "poscolonialismo", esa expresión señala una condición social, cultural y psicológica de personas en naciones descolonizadas como, por ejemplo, Ghana o Indonesia. Por extensión, también se definen "poscoloniales" las problemáticas relacionadas con la emigración de estos lugares al norte del planeta. Pero para los nativos americanos no ha habido descolonización alguna, por el contrario: cuando Norteamérica era una colonia británica, ellos <i>no</i> estaban colonizados. Las naciones indígenas no eran súbditos del Rey.<br />
<br />
<b>P. ¿Puede encerrar un breve lapso de tiempo toda la complejidad de un período histórico?</b><br />
<br />
<b>WM4.</b> No se trata de comprimir la complejidad, de contenerla en un espacio, sino de abrir una rendija, un pasaje que permita al lector adentrarse en una época y un contexto. Es cierto, nosotros trabajamos con la historia, la usamos como cantera de historias a descubrir y sacar a la luz, pero es solamente porque estamos convencidos que el pasado no está a nuestras espaldas, sino "sobre" nuestras espaldas. El pasado pesa sobre el presente, y todavía está aquí. El retrato de George Washington está en el billete de mayor circulación en el planeta; Canadá tiene hoy día, un gobernador (más bien, una gobernadora) nombrada por la Corona inglesa; las Seis Naciones iroquesas aún luchan para que les restituyan sus tierras.<br />
<br />
<b>P. Con respecto a <i>Q</i>, habéis dicho que el final y el comienzo de una época se parecen. ¿Creéis que esta frase se puede aplicar también a <i>Manituana</i>, que relata el origen de los Estados Unidos de América?</b><br />
<br />
<b>WM4.</b> Sí y no. La diferencia es que ahora los Estados Unidos están padeciendo importantes derrotas en los frentes bélicos que mantiene abiertos, mientras que hace dos siglos nacían gracias a una resonante victoria militar (aunque favorecidos por el apoyo de Francia). La semejanza, por el contrario, está en el comportamiento expansionista que caracteriza la historia americana desde sus orígenes. La república de estrellas había nacido con un empuje colonizador tan fuerte que reclamaba la independencia de su propio punto de origen, es decir, la madre patria. Hoy ese proceso ha llegado a sus máximas consecuencias.<br />
<br />
<br />
<b>LA INVESTIGACIÓN HISTÓRICA Y LA REDACCIÓN</b><br />
<br />
<b>P. La novela es muy amplia y la investigación histórica muy profunda. ¿Cómo os planteasteis el trabajo de documentación?</b><br />
<br />
<b>WM1.</b> Bibliotecas, películas y Amazon. Decenas de ensayos comprados por Amazon, como las otras veces. Varios cientos de euros invertidos en investigación. Para las próximas novelas directamente podríamos hacer una "wishlist" y pedir a los lectores que nos regalen los libros. Si cincuenta lectores nos regalan un libro cada uno, habríamos resuelto el problema de la documentación. A decir verdad, también hubo un viaje de uno de nosotros de Nueva York a Québec, con una visita (breve) a la reserva mohawk de Akwesasne. Pero se hizo en el 2001, cuando todavía ninguno tenía intenciones de ponerse a contar una historia con ese mismo recorrido.<br />
<b>WM2.</b> Más que nunca se ha planteado un <i>work in progress</i>. El material era tan amplio que no se podía finalizar la investigación y a partir de ahí comenzar a escribir. En la primera escaleta y los primeros capítulos que escribimos, el viaje que constituye la primera parte de la novela estaba completamente ausente. Por eso pensábamos que podíamos entrelazar los tres filones narrativos. Cuando comprendimos que teníamos entre manos una historia tan potente, las tres subtramas se fueron a la porra (mejor dicho, se transformaron en una trilogía).<br />
<br />
<b>P. Imagino que en vuestra investigación, las fuentes documentales se podrían colocar básicamente de la parte “correcta” de la Historia. ¿Cómo habéis reconstruido el pasado de quienes transfieren sus acontecimientos principalmente a través de la transmisión oral?</b><br />
<br />
<b>WM4.</b> Por suerte los descendientes de las Seis Naciones iroquesas cuidan mucho la relación con su propia historia, y además los descendientes de colonos blancos comienzan a poner en discusión algunas creencias de la tradición histórica. En realidad, las fuentes siempre estuvieron allí y son accesibles, basta mirar con más atención. Las biografías de los personajes hablan por sí mismas, y cuentan una historia distinta a la que nos han contado hasta ahora. Tanto es así que en nuestra novela los personajes totalmente inventados son muy pocos.<br />
<br />
<b>P. En los años que lleváis trabajando juntos, ¿han habido cambios en el enfoque de los Wu Ming para la construcción de las novelas colectivas?</b><br />
<br />
<b>WM1.</b> Cambia siempre, el método siempre sufre variaciones. El trabajo con <i>Manituana</i> ha sido peculiar, porque es la primera vez que escribimos los cinco. Cuando iniciamos el colectivo y pasamos de cuatro a cinco miembros, el trabajo con <i>54</i> ya había empezado, por lo tanto Wu Ming 5 participó por fuera, sobre todo con informaciones sobre cultura popular boloñesa. De hecho, <i>Manituana</i> es nuestra primera novela escrita por los cinco. La aportación de WM5 ha sido fundamental, sin duda ha contribuido con el “sesgo” místico y chamánico de la novela.<br />
<br />
<b>P. Comparada con <i>Q</i>, <i>Asce di guerra</i> y <i>54</i>, vuestras novelas precedentes, <i>Manituana</i>, a pesar de la complejidad de la historia y sus diversos personajes, tiene un recorrido más lineal. ¿Una decisión estética?</b><br />
<br />
<b>WM2.</b> Para la redacción de los primeros capítulos hemos hecho un experimento de escritura con el típico narrador omnisciente de las novelas del siglo XVIII. El efecto era bueno, pero a la larga podía resultar empalagoso. Por eso decidimos emprender una vía y llevarla al extremo: una novela histórica con estructura "clásica", pero narrada desde puntos de vista diferentes, siempre muy cerca de la "cabeza" de los personajes. Excepto dos o tres capítulos, la cámara está siempre sobre el hombro, dentro de los acontecimientos. En <i>Q</i>, las cartas ofrecían una vista panorámica, en <i>Asce di Guerra</i> había capítulos históricos propiamente dichos, en <i>54</i> el bar Aurora tenía una función similar, respaldada por los titulares de los periódicos. En <i>Manituana </i> no hay nada parecido. Siempre hemos creído que se tiene que "experimentar" con el entramado narrativo, y también con el idioma. En las otras novelas este aspecto salta a los ojos. Hoy pensamos que los atrevimientos mejor logrados son los que no se ven.<br />
<br />
<b>LA AMBIENTACIÓN, LOS PERSONAJES, EL ESTILO</b><br />
<br />
<b>P. En un determinado momento de la novela hay una descripción de Londres a fines del siglo XVIII. Metrópoli muy moderna que ya presenta los síntomas de lo que será la urbanización industrial.</b><br />
<br />
<b>WM4.</b> No cabe duda que Londres del siglo XVIII era el prototipo de todas las metrópolis modernas, en lo bueno y lo malo. De todos modos nosotros hemos resaltado y acentuado algunas características, comprimiendo o elevando el horizonte urbano de la época. Imaginamos Londres como si fuera una especie de Gotham City, donde hubiera personajes que fueran tan extravagantes como modernos. Aquí también hay ecos de ucronía, de la que hablábamos al principio. Sustituyendo las primeras dos cifras de la fecha y transformando 1776 en 1976, hubiéramos podido encontrar raros especímenes por las calles de Soho, con peinados con cresta y caras pintadas, que ya desde la vestimenta demostraban su alteridad respecto a la ordenada sociedad británica. Al fin de cuentas es pura casualidad "dinástica" que Johnny Rotten cantara <i>God save the Queen</i>, en vez de ...<i>the King</i>. <br />
<b>WM5.</b> Toda la segunda parte del libro está ambientada en Londres, y esto nos ha permitido penetrar en la contemporaneidad. La capital del imperio es una megalópolis. El ambiente americano es arquetípico, y por lo tanto atemporal. Londres, por el contrario, fija un punto de vista temporal. Las novelas históricas hablan del presente. Nosotros, los autores, vivimos en el presente. Escribir una novela histórica no significa refugiarse en el pasado para evitar tomar posiciones sobre la actualidad. Todo lo contrario. La contemporaneidad contiene muchas historias en potencia, pero las fuentes son insondables y se prestan a límites interpretativos. Como novelista escoges el período histórico estableciendo las coordenadas que te acercan al presente. En <i>Manituana</i> el liberalismo está en sus primeras andaduras. Hoy, casi tres siglos después, retumba enérgico con toda su carga ideológica. La mirada al pasado ayuda al lector a realizar sus propias evaluaciones del presente mientras lee las tuyas sobre el pasado. Es una proyección muy interesante. Si se escribe sobre el presente se corre el riesgo de ser didascálico.<br />
<br />
<b>P. Durante la estancia en Londres narráis algunos episodios particularmente significativos: como la audiencia real de la delegación indígena y las peripecias de la banda de rufianes que imitaba a los indios. ¿Qué sentido tienen en el desarrollo de la novela?</b><br />
<br />
<b>WM2.</b> La ambientación londinense sirve para mostrar el corazón podrido del imperio. Sin ella se podría pensar que se nos había fundido el cerebro y que los "buenos" de la novela eran los ingleses. La visita a Londres es el motor de todas las decisiones que se cumplen en la tercera parte hasta el final del libro.<br />
Respecto a los delincuentes del "Mohock Club", están inspirados por una cofradía de exaltados verdadera que aterrorizaron las calles de Londres en 1712 con una especie de guerrilla "mediática". Jonathan Swift trata este tema en Cartas a Stella y en el sitio http://www.manituana.com se puede descargar un relato "paralelo" que narra esos sucesos con todas las referencias literarias del caso.<br />
En la economía de la novela, el Mohock Club tiene una importancia central: basta pensar que en sus escritos delirantes se sugiere una de las claves de lectura de toda la historia.<br />
<br />
<b>P. Una novela que comprende y asume los aspectos femeninos del mundo, incluso el masculino. ¿Cómo lo conseguisteis?</b><br />
<br />
<b>WM1.</b> Muchas cosas han cambiado respecto a los primeros años de existencia del colectivo. Hoy en día tenemos relaciones estables, ámbitos afectivos que hemos construido con esfuerzo y paciencia. Además, algunos ya somos padres, en concreto de niñas. Traer al mundo el mundo cambia la perspectiva sobre la vida y las cosas. Traer al mundo un fragmento de la "otra mitad del mundo", la cambia en un modo aún más radical. Naturalmente esta experiencia renovadora ha encontrado el modo para introducirse en <i>Manituana</i>, incluso sin y más allá de nuestras intenciones.<br />
<br />
<b>P. Hay otros grandes personajes en la novela, pero se destaca la figura de Joseph Brant, el legendario Thayendanegea, jefe guerrero de los iroqueses, que ha existido realmente como muchos de los protagonistas. ¿Hasta dónde llega la investigación histórica y dónde comienza la ficción literaria?</b><br />
<br />
<b>WM2.</b> Hasta ahora estábamos acostumbrados a trabajar con fuentes incompletas. En <i>Q</i> había una página arrancada de la Costituto Manelfi [confesión de Manelfi], cuyo contenido hasta hoy indagan los historiadores. En <i>Asce di Guerra</i> estaba el relato de Vitaliano Ravagli, único superviviente de una minúscula brigada internacional en la "guerra sucia" de Laos. En <i>54</i> teníamos el período de depresión de Cary Grant, seis meses que ninguna biografía ha podido iluminar. Son lagunas que pueden perturbar al historiador, pero que para un narrador son una bendición. Puedes llenarlas como quieras, sólo es necesario que sea creíble. Con la Revolución Americana no hay lagunas de este tipo: todo está mapeado con escala 1:1. Hay una cantidad descomunal de fuentes primarias que se pueden consultar on line, sin obstáculos: diarios de época, documentos y comunicaciones. También están los trabajos de los <i>reenactors</i>, los que están obsesionados con representar los grandes eventos de la historia americana. Elmore Leonard los describe perfectamente en <i>Tishomingo Blues</i>: gente que hasta puede pasar de saludarte si debajo del traje de los Butler's Rangers te has puesto un boxer en vez de calzoncillos largos. Con material de este tipo es muy fácil caer en el perfeccionismo: si quisieras, podrías saber si el bosque de los alrededores de Fort Stanwix era de alerces o de encinas. Debes tener en claro que estás escribiendo una historia, que tienes que ser verosímil, reconstruir un ambiente, pero asimismo forzar, concederte licencias sin tergiversar los hechos. De otra manera, tu intervención narrativa se reduciría al mínimo. Por suerte, dos de los protagonistas principales son personajes totalmente ficticios, y nos han ayudado a dar rienda suelta a la imaginación cuando era necesario.<br />
<br />
<b>P. ¿Cómo nacen las figuras de Joseph y Philip? ¿En qué medida sus destinos personales reflejan los acontecimientos en los que participan?</b><br />
<br />
<b>WM1.</b> Bueno, Joseph nació... sin nuestra intervención, en 1742 :-) Es uno de los nativos americanos más famosos de todas las épocas, y seguramente el más famoso (y controvertido) del siglo XVIII. Se lo nombra - en forma anacrónica, porque en esa época era un niño- en la película basada en <i>El último mohicano</i>. En Canadá está considerado casi un padre de la patria. El territorio mohawk de Tyendinaga, en Ontario, lleva este nombre en su honor. "Thayendanega" quiere decir "Une dos bastones" y "Tyendinaga" significa "Recoge los bastones". Fue uno de los protagonistas de la revolución americana, aunque del otro lado, del lado "equivocado". Philip, por el contrario, es un invento nuestro. Representan dos formas de estar a caballo entre el mundo indígena y el mundo blanco. <br />
<b>WM5.</b> Philip es el inconsciente emisario de la Gran Madre. Y la economía de la Gran Madre es terrible, basada en la alternancia muerte-vida, en la influencia de un término sobre el otro. Fundamentalmente, la Gran Madre es una bóveda craneal llena de sangre menstrual. De allí brota la vida y esto, estrictamente, es el Gran Misterio. Sólo un místico puede aceptar lo inevitable, la máscara que sonríe mostrando los incisivos. Philip es un místico a medias. Es un personaje trágico, junto a Molly es el único personaje trágico en el sentido shakespeariano: trágico "porque sabe" y no porque "no conoce", como en cambio sucede a los protagonistas de la tragedia griega. ¿Qué es lo que "sabe" Lacroix? Sabe que la lógica de la frontera es la lógica de la masacre, en mayor o menor medida desde siempre, y que en las masacres de grandes proporciones no ganan los pueblos que cuentan con pocos centenares de miembros. Se gana con millones de personas, gana la fuerza bruta del número. Ya no es tiempo de guerreros. Además, Philip es un joven criado por misionarios franceses que se convierte en un hombre salvaje, ha conocido la cultura occidental y sabe que el encuentro con ella no puede ser salvador.<br />
<br />
<b>P. El contexto histórico es encantador: maravilla la vida comunitaria de los primeros colonos junto con los indios iroqueses, un ejemplo de convivencia y contaminación cultural.</b><br />
<br />
<b>WM4.</b> Cuando pensamos en los indios de América rememoramos manadas de caballos salvajes, la caza al bisonte en inmensas praderas, soldados azul marino que destruyen aldeas de tepee en nombre del progreso y del ferrocarril. Estamos demasiado influenciados por el imaginario creado por el cine western como para recordar que no hubiera existido una "conquista del Oeste" sin una conquista del Este. Antes que el choque de civilizaciones desembocara en el exterminio sistemático de todo un pueblo, la civilización de los blancos y la de los indígenas se habían influenciado recíprocamente durante un par de siglos como mínimo y habían creado el embrión de una tercera cultura, la euro-amerindia. Basta pensar que cuando Benjamin Franklin tuvo que idear una forma constitucional para las colonias americanas se basó en la constitución de las Seis Naciones iroquesas.<br />
<br />
<b>P. Pero también existe un cierto punto de vista de "izquierdas" y tercermundista, que tiende a representar al indio como el buen salvaje. <i>Manituana</i> es desconcertante como los estudios poscoloniales de los últimos años, que nos reintegran un Sur del mundo muy alejado de los estereotipos: profundamente mestizo y conectado con Occidente.</b><br />
<br />
<b>WM4.</b> Exactamente. Quisimos alejarnos (incluso) de esa concepción. Ante todo porque no sirve para nada, es sólo una fabulilla, que ni siquiera es interesante desde el punto de vista literario. En ambos lados había buenos y malos, los indígenas hacían política tanto como los otros. Había diversidad de opiniones, intentos de manipulación, intereses privados que se mezclaban con los colectivos. La realidad era mucho más compleja de lo que se nos proponen habitualmente. Y nosotros hemos intentado no simplificar nada, hemos intentado reproducir esta complejidad, incluso en la psicología de los personajes.<br />
<br />
<b>P. Al lector le cuesta bastante acomodarse a una descripción del rey de Inglaterra tan desconcertante.</b><br />
<br />
<b>WM4.</b> Nos propusimos demoler gradualmente todas las posibles referencias que se asocian con esos acontecimientos respecto a lo normal y lo conocido, para intentar llevar al lector a un territorio nuevo e inexplorado. Aunque ya sabemos como acaba, todos saben que los indios han perdido, nos ha dado la impresión de movernos en la Tierra media, en un territorio fantasy en el que puede suceder cualquier cosa. Es un efecto deseado.<br />
<br />
<b>P. Es este contexto específico hay un perceptible cambio de sello estilístico relacionado con la banda de falsos iroqueses. Yo creo que habéis inventado un lenguaje. ¿Cuál es el motivo de esta elección?</b><br />
<br />
<b>WM2.</b> Siempre prestamos mucha atención a las voces de los nuestros personajes. El inglés no tenía una pronunciación estándar en el siglo XVIII, hasta entre interlocutores de la misma clase social y de la misma ciudad, no se podía dar por hecho que se pudieran entender. Entre clases sociales diferentes o de ambas orillas del Atlántico, el efecto Torre de Babel estaba garantizado. Queríamos reproducir este efecto, y como los capítulos del Mohock Club están escritos desde el punto de vista del jefe de la banda, no nos hemos limitado a intervenir solamente en los diálogos. La vía apropiada nos la ha sugerido Bruce Alexander, autor de suspense ambientados en la Londres de finales del siglo XVIII, que tienen como protagonista al juez Fielding (hermano del Fielding que escribió <i>Tom Jones</i>). El idioma nos lo hemos inventado tomando como base el que Floriana Bossi ha usado para traducir [en italiano] <i>La naranja mecánica</i> de Anthony Burgess.<br />
<b>WM1.</b> En el libro no hay siquiera una sílaba sin que se haya analizado diez veces. El cuidado extremo puesto en el lenguaje llega hasta las discusiones de media hora sobre si mantener o no una partícula pronominal. Pero este trabajo no debe ser demasiado evidente, es más, tiene que ser discreto, ir "por lo bajo", ponerse al servicio de la narración. Siempre mencionamos una imagen de Paco Taibo, la de la experimentación - lingüística inclusive - como una "costura invisible". Después de trabajar con la alquimia del idioma, es necesario realizar un esfuerzo de similar envergadura para disimular ese trabajo.<br />
<br />
<b>EL SITIO http://www.manituana.com</b><br />
<br />
<b>P. Uno de vuestros propósitos declarados es ser narradores de historias, transformar los sucesos en narraciones y restituirlos continuamente a la comunidad. ¿A qué comunidad apunta <i>Manituana</i>?</b><br />
<br />
<b>WM4.</b> A cualquiera que le apetezca dejarse guiar en un viaje a través de territorios inexplorados y proyectar un mundo fantástico. La narrativa es compartir historias, nada más. Cuantas más personas resuelvan poblar el universo de <i>Manituana</i>, mayores serán las posibilidades de expandirlo, que se convierta en algo vívido, animar pueblos y personajes.<br />
<br />
<b>P. Más allá de un estupendo trailer del libro, el sitio de <i>Manituana</i> incluye muchas otras propuestas. ¿Cómo surge esta idea y qué es lo que pretende generar?</b><br />
<br />
<b>WM4.</b> Cada vez somos más conscientes de un hecho: nosotros no hacemos literatura en sentido estricto. La "literatura pura", el mundo de los literatos, nos produce claustrofobia. Es un horizonte estrecho, contemplado desde camarillas autorreferenciales. Nosotros somos "narradores a través de cualquier medio". Hemos hecho incursiones en el cine, en el cómic y en los juegos de rol. Nos hemos formado en el Luther Blissett Project, que era todo lo multimedia y transmedia que alguien pueda imaginar. Probablemente las novelas sean nuestro principal instrumento de expresión, pero no son el único.<br />
<br />
<b>P. Habéis dedicado una sección del sitio a los “sonidos”. ¿Cuáles son las fuentes sonoras que podrán enriquecerla en el futuro?</b><br />
<br />
<b>WM5.</b> Es difícil preverlo. La tendencia va hacia lo heterodoxo, hacia la diversidad. Esperamos que la sección se convierta en una alegre Torre de Babel. Todo va bien, del garaje punk al free jazz, depende solamente del poder de la novela para encender la chispa de los recuerdos en la mente de quien toca.<br />
<br />
<b>P. En el sitio existe un Nivel 2 de <i>Manituana</i>, que se puede abordar después de la lectura de la novela. ¿Cómo se relaciona la palabra escrita con otras formas de disfrutar un relato?</b><br />
<br />
<b>WM1.</b> Todas las formas se presentan conjuntamente en cada una de las fases de nuestra percepción. La palabra escrita despierta imágenes en la mente del lector, evoca sonidos, estimula ideas y una interacción con la historia. Potencialmente, la palabra escrita abarca cualquier tipo de experiencia. Nosotros queremos pasar de la potencia al acto.<br />
<br />
<b>EL AQUÍ Y AHORA, EL DE AHORA EN ADELANTE</b><br />
<br />
<b>P. ¿Qué es lo que ha dado <i>Manituana</i> a los Wu Ming?</b><br />
<br />
<b>WM1.</b> Algunos problemas de salud, algunas dioptrías, agotamiento, necesidad de un imposible descanso. Un poco más de conciencia, nuevas metodologías de trabajo colectivo, mayor manejo del idioma respecto a las épocas de <i>Q</i> y <i>54</i>. Y además la conquista más importante: la convicción que en adelante no se puede volver atrás, sólo se puede subir la apuesta, cada vez a todo o nada. El resultado de esta novela definirá el futuro del proyecto colectivo.<br />
<br />
<b>P. Las reflexiones sobre Londres de Philip Lacroix delinean perfectamente la relación entre centro y periferia. ¿Cuál es, si existe, la relación con el presente?</b><br />
<br />
<b>WM4.</b> Lo que hemos narrado ya era un mundo globalizado, en lo bueno y lo malo. La relación entre centro y periferia era intensa y vital, motor de cambios y conflictos, de riqueza cultural y flagelos a gran escala. La guerra de la independencia americana fue una guerra mundial, que implicó a las principales potencias de la época, pero también a los pueblos indígenas y las culturas locales. En este sentido, la identificación entre los habitantes de los barrios bajos de Londres y los iroqueses es una de las claves de lectura de la novela.<br />
<br />
<b>P. En el trailer de la novela, refiriéndose a la ambientación histórica, en cierto momento la voz narradora dice: “Cuando aún todo era posible”. Según vuestra opinión, ¿qué es lo que era posible?</b><br />
<br />
<b>WM4.</b> Tal vez se deba replantear la pregunta de otro modo: ¿qué hubiera pasado si los rebeldes americanos no hubieran expulsado al rey, abolido la aristocracia y no hubieran fundado una república? Con los "si" y con los "pero" no se hace historia, dice la frase. Sin embargo, un concreto "y si…" se encuentra allí, a dos pasos, en la otra orilla de los Grandes Lagos, que son el escenario de nuestra novela. Es Canadá. En 1775, los rebeldes americanos no consiguieron exportarles la revolución, y por eso Canadá no entró a formar parte de la federación de los "libres y valientes". Por otro lado, así tampoco ha sufrido una sangrienta guerra civil por la abolición de la esclavitud, ni tampoco se ha convertido en la potencia imperial más peligrosa e incontrolable del planeta, con diez millones de ciudadanos en extrema pobreza y cincuenta mil muertos anuales por armas de fuego. En compensación hoy Canadá tiene una gobernadora general de origen afroamericano. Una curiosa paradoja, sin más, un verdadero "y si..." para poder interrogarse.<br />
<b>WM1.</b> En <i>Bowling For Columbine</i>, Michael Moore se cuestiona precisamente esto y decide hacer un experimento: superada la frontera, entra en la primera ciudad canadiense, controla el picaporte de una puerta, ve que no está cerrado con llave, se asoma y saluda al dueño de casa. Ya está por retirarse, y de espaldas, se da cuenta de algo. Se voltea y dice al señor la última frase: "¡Gracias por no disparar!"<br />
<br />
<b>P. ¿Qué es lo que queda de todo esto en la cultura y el imaginario estadounidenses contemporáneos?</b><br />
<br />
<b>WM4.</b> Sin duda hay un gran precedente literario, como el ciclo de las cinco novelas de Ojo de halcón de James Fenimore Cooper, del cual se desprende <i>El último mohicano</i>. El protagonista Nathan Bumppo, es decir Ojo de halcón, está en un punto medio entre la cultura blanca y la indígena. Es obvio que nosotros hemos tenido mayor libertad, visto que Fenimore Cooper escribió esos libros en el siglo XIX. En la memoria estadounidense hay ecos de aquella cultura mestiza. Pero después, cuando la frontera se ha desplazado hacia el oeste, la imagen del indio se ha convertido en texwilleriana*, la del sioux. Pero eso es otra historia, porque la conquista del Oeste ha sido un relámpago en términos históricos, fue una carrera sin obstáculos para acapararse un trozo de tierra luego de la Revolución. No existió esa larga fase intermedia que ha caracterizado los roces entre las trece colonias, la Liga de las naciones y los indios del interior. El lento proceso de colonización ha requerido más de dos siglos, y ha dado lugar y posibilidades para el nacimiento de una cultura mestiza. En tiempos de la conquista del Oeste ya no estaba el rey Jorge en medio, para poner límites a la expansión de las colonias. Esta es otra de las paradojas de la historia: a veces, aquel que es un tirano malvado para los buenos revolucionarios puede convertirse en la última esperanza para quienes tienen que salvar el pellejo.<br />
<br />
<b>P. En el sitio se especifica que <i>Manituana</i> es la primera novela de un tríptico que os mantendrá ocupados "por lo menos hasta el 2012". De esto se deduce que os habéis tomado en serio la revolución americana y que ¡mantendréis un ritmo de producción estilo chino (si es que las otras novelas tienen el mismo tamaño)! La idea de la trilogía ha surgido en la fase de redacción de <i>Manituana</i> (el material acumulado era demasiado) o bien ya desde el comienzo ibais con la idea de un serial americano al modo de vuestro venerado Ellroy?</b> <br />
<br />
<b>WM5.</b> Al principio se nos había ocurrido hacer una novela mundial, aún más amplia, con el océano Atlántico como interface entre las diferentes partes del mundo y las diversas historias que tenían que entrecruzarse. Pronto nos dimos cuenta que era una novela imposible: nos llevaría diez años, y se corría el riesgo que fuera incomprensible. Así decidimos que las tres líneas narrativas principales de la Ur-novela tenían que convertirse en tres momentos diferentes, los tres aspectos de un tríptico.<br />
<br />
<b>LA LITERATURA Y EL PAPEL DEL ESCRITOR</b><br />
<br />
<b>P. Chuck Palahniuk dice que la ventaja de los libros está en la habilidad para afrontar temáticas y describir escenarios que ningún otro medio de información puede hacer. Ya que nadie lee, y dado que el público dedica muy poca atención a los libros, los escritores son unos privilegiados porque pueden superar ciertos límites. ¿Estáis de acuerdo con esta hipótesis, es decir, con el hecho que la escritura brinda una libertad increíble porque los libros no interesan a nadie?</b><br />
<br />
<b>WM1.</b> En los últimos años, uno de los escritores que más ha experimentado, forzado y transgredido casi todas las reglas de la novela, inventándose lenguajes, "amputando" partes de la narración que normalmente se consideran fundamentales, fusionando, divagando al infinito, hasta el límite del fracaso y el ridículo, es Stephen King. Alguien que, cuando le va "mal", de todos modos vende decenas de millones de ejemplares en todo el mundo. Alguien cuyos libros son esperados y devorados por una amplia comunidad, por todo un universo de afectos y expectativas. Alguien cuyas obras siguen ejerciendo su influencia en todas las artes, del cine a los videojuegos pasando por los cómics. Al revés de lo que dice Palahniuk, yo creo que cuanto más interesan tus libros, más espacio de libertad puedes lograr. Dentro de nuestras posibilidades, sin los éxitos de <i>Q</i> y <i>54</i>, nosotros no hubiéramos podido realizar libros oscuros y experimentales como <i>New Thing</i> y <i>Free Karma Food</i>. <br />
<br />
<b>P. Durante estos siete años, os habéis mostrado muy reticentes a aparecer en transmisiones televisivas o dar entrevistas con fotografías. ¿Sólo se debe a un motivo técnico, dado que la radio os permite mantener el anonimato, o hay una relación especial con este medio?</b><br />
<br />
<b>WM1.</b> Más que reticentes, en realidad, estamos en contra. Nada de fotos, ningún plano televisivo. Una vez que el escritor se convierte en un rostro desconectado y alienado (en el sentido literal), se inicia un torbellino caníbal, ese rostro aparece por todas partes y casi siempre en forma inoportuna. La foto demuestra mi ausencia, es un estandarte de distancia y soledad. La foto me paraliza, congela mi vida en un instante, niega mi transformación en algo distinto, mi devenir. Me convierto en un "personaje", material de relleno para compaginaciones de último momento, un instrumento que amplifica la banalidad. Por el contrario, <a href="http://www.freeinfosociety.com/sounds/ptbarnum-commercial1890.mp3" target="_blank">mi voz</a>, con sus matices, con sus cadencias, con su dicción imprecisa, su tonalidad, ritmo y pausa, titubeos, es el testimonio de una presencia aun cuando no estoy, me acerca a las personas y no niega mi devenir porque es una presencia dinámica, imprecisa, palpitante aunque parezca estática.<br />
<br />
* Del cómic italiano Tex Willer
				]]></description>
		    <pubDate>Tue, 17 Apr 2007 00:00:00 GMT</pubDate>
		</item>
			<item>
		    <guid>http://www.manituana.com/documenti/0/8243</guid>
		    <title><![CDATA[Entrevista de Piero Ingrosso a Wu Ming 2]]></title>
		    <link>http://www.manituana.com/documenti/0/8243</link>
			<dc:subject></dc:subject>
			<description>
				<![CDATA[
				<i>transmitida por Città del Capo - Radio Metropolitana, viernes 13 de abril de 2007</i><br />				<blockquote>Aquí puedes leer y <a href="http://www.sparring-partner.it/blog/2007/04/wu_ming_manituana.html" target="_blank">escuchar</a> la entrevista emitida en la transmisión Sparring Partner, que va al aire y en streaming todos los días, de lunes a viernes, de 10.40 a 11.30 hs., por Città del Capo - Radio Metropolitana, nodo boloñes de Popolare Network.</blockquote><br />
<br />
<b>Piero Ingrosso:</b> Empezaría ya mismo a hablar del libro, mirándolo desde la perspectiva de los que aún no lo han leído, y te pregunto: ¿Qué es, y cuál es el significado, de <i>Manituana</i>?<br />
<br />
<b>WM2:</b> Manituana significa el Jardín del Señor de la Vida, de Manitù. Y es el nombre de un grupo de islas que hay entre el Lago Ontario y el río San Lorenzo, que tienen un significado especial en la trama de la novela, pero no puedo revelarlo sin estropear sorpresas.<br />
La novela, en cambio, está ambientada durante la revolución americana, por tanto alrededor de 1775, cuando las Trece Colonias intentan obtener - y obtienen - la independencia de la madre patria inglesa.<br />
A menudo no se cuenta, o en cualquier caso no se ha estudiado bien, la historia de las poblaciones indígenas, que de alguna manera se encontraron en medio entre los ingleses y los colonos.<br />
La historia de <i>Manituana</i> describe, en particular, una comunidad anglo-indígena en el valle del Mohawk, en la colonia de Nueva York, donde precisamente indios y colonos ingleses convivían en una forma pacífica, y también muy mestiza, desde hacía muchos años.<br />
Claramente esta comunidad se ha visto en grandes dificultades, ha tenido que tomar decisiones muy sangrientas por causa de la revolución, e incluso el tipo de experimento de convivencia ha sido borrado.<br />
<br />
<b>PI:</b> Wu Ming en las experiencias narrativas precedentes, siempre han ambientado con un fondo histórico muy preciso, que luego se entrecruzaban con las vicisitudes de los personajes en particular, ya fueran personajes que realmente existieron o bien personajes de ficción. ¿Por qué los Wu Ming en esta ocasión se concentraron en esta zona geográfica y este segmento de historia?<br />
<br />
<b>WM2:</b> Pues, es interesante ver que también otros, digamos sobre todo historiadores, en este período se cuestionan el mito de los orígenes de los Estados Unidos. Y según mi opinión es casi inevitable, partiendo del hecho que los Estados Unidos están en el centro de la atención mundial en este momento, ya que por un lado se dice que es una potencia en declive, imperio en dificultades, imperio en crisis, y por otro, porque de algún modo son o encarnan la figura del sheriff del mundo desde otro punto de vista. Es inevitable preguntarse cómo han nacido y si, en su mito originario, en su punto de origen, ya había algo que preanunciaba lo que estamos viendo hoy.<br />
Nosotros hemos intentado dar un vuelco a su mito originario. No tanto para negar que hubieran determinados elementos como ya dije antes, es decir unos ideales, elementos incluso comprensibles: deseo de independencia de una colonia precisamente, que se fortalecía con el correr del tiempo y que estaba sometida por la madre patria. Sino, en pocas palabras, nos hemos puesto a indagar si desde los inicios ya había algo que no funcionaba. Algo así como hace Michael Moore, cuando en su documental coloca un clip de dibujos animados en el que se muestra que los “padres peregrinos”, desde el inicio, están caracterizados por el miedo de una forma u otra. Y hace ver en el miedo, el nacimiento de los Estados Unidos.<br />
Eso es, nosotros intentamos hacer una operación similar, rastreando algo que no nos hayan contado en el mito originario de los Estados Unidos.<br />
<br />
<b>PI:</b> Esta es una explicación respecto al amplio escenario en el cual habéis ambientado la novela. Pero evidentemente es una novela, no es un ensayo donde se replantea el mito originario. Por consiguiente, habéis visto más allá del amplio escenario, una potencialidad para desarrollar la trama narrativa.<br />
<br />
<b>WM2:</b> Sí, sí, efectivamente. Te agradezco la referencia porque estamos hablando de los motivos que te impulsan a escoger un escenario y tal vez se tiende a hacer mucha teoría. Pero en realidad, cuando comenzamos a interesarnos en la revolución americana, nosotros partimos de la base que esa podría ser una ambientación posible, que de alguna forma nos hubiera gustado sondear, pero no teníamos idea sobre cómo hacerlo. La idea provino de las historias que hemos encontrado, y que de alguna forma nos han buscado, que han salido de las páginas históricas que poco a poco estudiábamos justamente para encontrar una perspectiva trasversal, nueva y diferente para relatar esos acontecimientos.<br />
Estábamos frente a historias tan interesantes desde un punto de vista narrativo, tan estimulantes para nosotros como narradores, que en un momento dado hemos decidido hacer una trilogía con este proyecto para poder contar e investigar a través del relato el mito de los orígenes de los Estados Unidos, porque las historias que hemos hallado no se podían abarcar en una sola novela.<br />
<br />
<b>PI:</b> ¿Qué diferencias hubo en la redacción? Pero sobre todo, en lo que imagino que ha sido un inmenso trabajo de documentación sobre ese período histórico y sobre esa área geográfica ¿qué, si es que lo hubiera, ha sido diferente con relación a la documentación y al trabajo de redacción respecto a las novelas precedentes?<br />
<br />
<b>WM2:</b> Pues bien, la primera diferencia sin duda ha sido la Red, en el sentido que nunca antes de esta novela nos habíamos documentado de este modo a través de Internet. Especialmente con <i>54</i> y con <i>Q</i> nos habíamos enterrado en la biblioteca. Por el contrario en este caso hemos comprado muchos libros, a través de Amazon, pero también encontramos mucho material directamente on line.<br />
Y esto te hace pensar, porque yo creo que si hubiéramos escrito una novela sobre el Risorgimento Italiano probablemente hubiéramos tenido más problemas para encontrar las fuentes. Quiero decir que los anglosajones, desde este punto de vista, son extraordinarios por el esfuerzo que han hecho para poner on line las fuentes de primera mano.<br />
Así que esto te crea, a veces, otro tipo de problema, como narrador y no como historiador. Porque mientras que en <i>Q</i>, y también en <i>54</i>, había lagunas en la documentación que podíamos obtener, y con ello, un incentivo para dejar volar la imaginación, para relatar, para llenar los vacíos con la narración, en este caso, nos encontramos casi con un mapa 1 a 1 de los acontecimientos. Hay tantos diarios de protagonistas, incluso de personas de segunda línea (que son los que nos interesan a nosotros, no los grandes personajes), que si uno quisiera, podría verdaderamente reconstruir todo día a día, con detalles muy precisos. De allí que esta vez nosotros teníamos que decidir dónde debíamos alejarnos de los datos históricos sin falsearlos, sin perder verosimilitud, para poder hacer un trabajo narrativo en donde pudiera emerger nuestra voz, nuestro punto de vista, la historia que nosotros queríamos contar y no la que surge simplemente permaneciendo fieles a las fuentes históricas. Por tanto, creo que esta sea la mayor diferencia.<br />
Además, en los otros casos, las fases de documentación y escritura sin duda estaban más diferenciadas. Concluíamos la investigación y comenzábamos a escribir, en cambio ahora, hasta los últimos meses seguíamos leyendo libros, encontrando material, siempre quedaban algunos datos históricos por cotejar.<br />
<br />
<b>PI:</b> Del cotejo de los datos históricos a la confrontación de los idiomas. Había que afrontar varios lenguajes, y además convertirlos en algo creíble dentro de la narración.<br />
<br />
<b>WM2:</b> Nosotros, al principio, habíamos empezado la novela realizando una especie de operación mimética, imitando el tono de una novela del siglo XVIII. Por tanto, había un narrador omnisciente que de una forma u otra introducía a los personajes, las situaciones, era la conexión entre las escenas. Después, ese experimento lo hemos dejado de lado completamente, y en cambio, hemos decidido narrar desde el punto de vista de los personajes, que son varios, pero siempre colocando la cámara, el punto de vista, muy cerca suyo. Y esto, en una novela histórica, no es fácil.<br />
En las otras novelas teníamos los medios, los instrumentos, para las vistas a vuelo de pájaro: las cartas de Q o el bar Aurora. Pero aquí no existe esa conexión, siempre estamos dentro de la cabeza de los personajes, y por eso, su lenguaje es muy importante.<br />
Pero no queríamos que se notara demasiado, que la operación no fuera forzada. Por ejemplo, hemos intentado que el lenguaje de los nativos más anglicanizados y el lenguaje de los ingleses fueran diferentes, pero que esas diferencias no saltaran a la vista como una experimentación exagerada; que no fueran tan evidentes, sino que tengan pequeñas variaciones. Y por eso hemos intentado no llamar mucho la atención, excepto en el lenguaje que nos hemos inventado para esta banda callejera que aparece en Londres. En la representación de una banda de extracción popular, ahí queríamos que el lenguaje fuera completamente diferente.<br />
Para crear el lenguaje de esta banda nos remitimos a la traducción italiana de <i>La Naranja Mecánica</i>. Esto se nos ocurrió, un poco porque esta banda bajo ciertos aspectos recuerda aquella [banda], y otro poco porque leyendo un suspense de Bruce Alexander ambientado en Londres del siglo XVIII cuyo protagonista es un juez, el hermano de Henry Fielding, allí había unos personajes del pueblo que hablaban con un lenguaje que de entrada nos ha parecido semejante al que ha usado quien tradujo <i>La Naranja Mecánica</i>. Entonces, gracias a estas sugerencias, hemos dicho: propongámonos crear un extraño lenguaje, que mezcle un poco <i>La Naranja Mecánica</i> con términos jergales. Y así los hemos hecho hablar, creando efectivamente la diferencia que pretendíamos. Cuando aparecen estos personajes se nota que son de otro mundo.
				]]></description>
		    <pubDate>Fri, 13 Apr 2007 00:00:00 GMT</pubDate>
		</item>
			<item>
		    <guid>http://www.manituana.com/documenti/0/8239</guid>
		    <title><![CDATA[Los Sin Nombre]]></title>
		    <link>http://www.manituana.com/documenti/0/8239</link>
			<dc:subject></dc:subject>
			<description>
				<![CDATA[
				<i>Artículo de Jacopo Guerriero publicado en GQ, nº 91, abril de 2007</i><br />				Todo empezó con Luther Blissett. Luego llegó Wu Ming. Detrás del seudónimo, un grupo de autores que ha cambiado el modo como se escribe. Y que ahora regresa con Manituana<br />
<br />
por <b>Jacopo Guerriero</b>
				]]></description>
		    <pubDate>Wed, 11 Apr 2007 00:00:00 GMT</pubDate>
		</item>
			<item>
		    <guid>http://www.manituana.com/documenti/0/8240</guid>
		    <title><![CDATA[Cuando los indios crearon el punk dos siglos atrás]]></title>
		    <link>http://www.manituana.com/documenti/0/8240</link>
			<dc:subject></dc:subject>
			<description>
				<![CDATA[
				<i>Artículo de Marco Philopat publicado en la revista XL, nº 20, abril de 2007</i><br />				¿Los primeros jóvenes con cresta? Aparecen en Londres en 1776, copiando a los nativos americanos. Está en Manituana, el nuevo libro de los escritores del colectivo boloñés que casi ha vuelto loco a Philopat
				]]></description>
		    <pubDate>Wed, 11 Apr 2007 00:00:00 GMT</pubDate>
		</item>
			<item>
		    <guid>http://www.manituana.com/documenti/0/8241</guid>
		    <title><![CDATA[Reseña publicada en la revista Il Mucchio]]></title>
		    <link>http://www.manituana.com/documenti/0/8241</link>
			<dc:subject></dc:subject>
			<description>
				<![CDATA[
				<i>nº 633, abril de 2007, sección "Booklet", por Maura Murizzi.</i><br />				Para algunos de nosotros, los Wu Ming son como los Afterhours* de la narrativa italiana, nuestra banda intocable a pesar de algunas diferencias en los puntos de vista, nuestro faro en la noche en tiempos de crisis de la novela y muerte del libro, y esencialmente el único grupo con capacidad para asombrarnos con cada propuesta narrativa, el único para el cual arte quiere decir, ante todo y sobre todo, investigación. <br />
Muy esperado, por lo tanto, este nuevo trabajo, y no sólo por el público italiano. Comparte con <i>Q</i> el título sibilino, la etiqueta de novela histórica y su tamaño, que no es precisamente el de un instant-book (más de 600 páginas fruto de 5 años de trabajo colectivo).<br />
Esta vez los autores miran hacia el Nuevo Mundo, reescriben el nacimiento de Occidente (entendido como lugar geográfico, pero también simbólico y cultural: el Oeste, pero también el Ocaso) desde el lado de los nativos americanos, que perdieron familia, identidad y tierras mediante borracheras de ron y firmas de analfabetos en un primer momento, y a precio de sangre después. Los personajes históricos se mezclan con los inventados, los sucesos documentados con los imaginarios, la historia escrita por los europeos con el mito iroqués: el resultado es una novela paródica que en algunos casos reproduce el apego dieciochesco por lo exótico y lo primitivo (con las sangrientas y violentas batallas en estilo símil-Apocalypto o el indio que lee Diderot en los bosques), y en otros aspectos convoca, e invierte, el imaginario cinematográfico western a través de sabias mujeres y jóvenes heroicos entre los indios, y con destinos ineludibles y malos feos y sucios entre los rebeldes. Pero como los libros de Wu Ming se realizan con una perfección y perversión casi dantescas, creo que también puede desprenderse una tercera interpretación de Manituana, en cierto modo intrínseca a cualquier novela histórica: esto es, creo que puede leerse entre las derivas de esa nación india, de esa tentativa de unir esfuerzos contra una política invasora, impositiva, insensata, una referencia a nuestra actualidad y a nuestros problemas de integración, libertad, exportación de culturas e imposición de valores.<br />
En otra palabras, una historia mucho más actual de cuanto pueda parecer a primera vista y que se amplía, más allá de las páginas del libro, en el sitio interactivo www.manituana.com y con otras dos novelas paralelas que tendremos antes de 2012. <br />
<br />
* Grupo musical italiano <a href="http://www.afterhours.it/" target="_blank">www.afterhours.it</a><br />

				]]></description>
		    <pubDate>Wed, 11 Apr 2007 00:00:00 GMT</pubDate>
		</item>
			<item>
		    <guid>http://www.manituana.com/documenti/0/8226</guid>
		    <title><![CDATA[El antiguo jardín del Gran Espíritu - en L’Unione Sarda]]></title>
		    <link>http://www.manituana.com/documenti/0/8226</link>
			<dc:subject></dc:subject>
			<description>
				<![CDATA[
				<i>Un amplio especial sobre Manituana (con entrevista) publicado a toda página en L’Unione Sarda del 24 de marzo de 2007
</i><br />				<i>El colectivo de autores que se presenta bajo el seudónimo Wu Ming vuelve con una novela, “Manituana”, ambientada en la segunda mitad del siglo XVIII, en América. Protagonistas los indígenas que vivieron la guerra de la independencia del lado equivocado. Una maraña de batallas furiosas, fugas, atrocidades y desgracias, intrigas palaciegas, escenarios de naturaleza incontaminada que hasta se pueden visitar en el sitio creado para la obra</i><br />
<br />
<b>La entrevista</b><br />
<br />
Wu Ming 1, 2 y 3, pero también Wu Ming 4 y Wu Ming 5. En esta ocasión para hablar de la nueva novela Manituana, recién publicada por Einaudi Stile Libero, el colectivo de escritores boloñeses que se esconde - pero no demasiado - tras el nombre chino, no quiere hacer distinciones.<br />
Como en los viejos tiempos, antes de las experiencias solistas, habla uno y es como si lo hicieran todos. Y eso porque, en esta circunstancia, han vuelto a la vieja modalidad de escritura: la idea que surge en forma vertiginosa, las investigaciones, la construcción de la trama. Una estructura narrativa más clásica, pero sólo aparentemente. Todo esto para lograr que al lector le llegue una sola voz, que lo ayude a entrar en el lejano 1775, en los albores de la revolución que ha provocado el nacimiento de los Estados Unidos de América.<br />
Aunque el libro se encuentra en las estanterías desde hace algunos días, la aventura en el jardín del Gran Espíritu (este es el significado, traducida del iroqués, de la palabra <i>Manituana</i>) ha comenzado en el sitio www.manituana.com, con la publicación de algunos prolegómenos, relatos de aproximación - no simples anticipaciones - que sin embargo no forman parte del libro.<br />
Un proyecto cultural y un mundo virtual interactivo con zonas de batalla y poblados revividos. Con un clic en las diferentes secciones se abren ventanas con imágenes, datos, nuevas historias, enigmas a resolver, y un segundo nivel dedicado a quienes ya hayan leído el libro. Primera etapa de un viaje anunciado y que continuará en otras novelas, con la finalidad de construir un mundo, una comunidad, utilizando la escritura pero también la música y las artes visuales.<br />
Mientras los Wu Ming piden a los lectores que participen colaborando con la redacción de nuevas historias, en el sitio, para complementar la novela, hay un universo de sonidos, mapas e imágenes que permiten entrar al mundo que se dispone a ser testigo de la guerra entre Norteamérica e Inglaterra desde el punto de vista de los indios iroqueses enrolados con el rey Jorge.<br />
<br />
<b>¿De dónde surge la idea de una novela épica como “Manituana”?</b><br />
«Queríamos hablar de América, del origen de los Estados Unidos. El nacimiento de la república de estrellas es una épica en sí misma. Leyendo las crónicas históricas nos hemos dado cuenta que, como muchos mitos revolucionarios, está totalmente edulcorado. Decidimos relatar el nacimiento de los Estados Unidos desde el punto de vista de los "otros", los que quedaron sometidos».<br />
<br />
<b>¿Como os habéis documentado para la fase histórica?</b><br />
«Como de costumbre. Búsquedas en internet y en los libros hasta quemarnos los ojos en sentido literal».<br />
<br />
<b>Hay personajes reales y otros que son fruto de vuestra fantasía. Para Le Grand Diable, por ejemplo, ¿en quién os habéis inspirado?</b><br />
«Principalmente en los personajes de Fenimore Cooper. En el protagonista del ciclo de Ojo de Halcón, Nathan Bumppo».<br />
<br />
<b>¿Cuándo os habéis visto en la necesidad de incorporar personajes ficticios?</b><br />
«Bueno, en el fondo, es lógico incorporar personajes de fantasía en una novela y, al fin de cuentas, nada raro».<br />
<br />
<b>A falta de certezas, de <i>Q</i> a <i>54</i> habéis añadido episodios verosímiles a las historias reales. Con “Manituana”, ¿la Historia también requería algunos ajustes?</b><br />
«La Historia es una operación que acontece en el presente, es un proceso, no es algo dado para siempre. De hecho muchas de las propuestas del libro están en consonancia con la última historiografía americana sobre el período de la Guerra de la Independencia, los ajustes se relacionan más con las biografías de los personajes que con la veracidad del contexto. La visión de conjunto es "de última generación" en investigación histórica.».<br />
<br />
<b>¿Cuál de los 5 Wu Ming está más identificado con las naciones iroquesas? Quiero decir, ¿a quién se le ocurrió esta idea?</b><br />
«Eso nunca se puede saber. Las ideas para nuestras novelas brotan de una tormenta de ideas vertiginosa y caótica, a lo largo de varias semanas o incluso meses».<br />
<br />
<b>¿Esta vez cómo os habéis repartido el trabajo?</b><br />
«Esencialmente en modo similar a las experiencias precedentes. Investigación, elaboración de los personajes, construcción de la trama y redacción se reparten equitativamente, de forma rigurosamente no especializada. O sea, nadie se ocupa de un filón narrativo en especial o de un personaje en particular; todos hacen todo. Esto es vital para la construcción de una voz común, de un estilo Wu Ming, que no sea la superposición o yuxtaposición de estilos personales individuales. Con esta novela, además, la fase de documentación se ha extendido durante toda la redacción».<br />
<br />
<b>Habéis optado por una estructura narrativa más clásica. ¿Cansados de experimentar?</b><br />
«La estructura narrativa es aparentemente más clásica, porque desde el principio hasta el final se va tras los mismos personajes, pero en realidad es un trámite para poder 'forzar' en otros sentidos. Hay más experimentación que en las novelas anteriores, aunque existe una estrategia para que no se note. Un escritor es como un prestidigitador, en los juegos de manos también se transporta al espectador a lo largo de una historia: la historia sobre cómo se parte en dos a una chica y luego reaparece entera, la historia de un conejo que ahora no está y que luego está, etc., etc. Para que el juego de prestigio funcione, los trucos no se tienen que ver. Debe parecer pura magia, aunque todos sepan que no puede ser así. Si los trucos se ven, si no parece ser por obra de magia, entonces eres un ilusionista de poca monta, eres un fracaso y un charlatán. “Manituana” está repleta de atrevimientos desde el punto de vista sintáctico y lexicográfico, cambios imprevistos de puntos de vista, saltos de un mundo a otro. Sólo que los trucos no se ven. La experimentación tiene que ser invisible».<br />
<br />
<b>¿Por qué habéis decidido publicar 5 relatos en el sitio como adelanto del libro?</b><br />
«Son parte de una amplia maniobra de aproximación a la novela. Sirven para anticipar el contexto histórico de los eventos».<br />
<br />
<b>¿Se podrá descargar la nueva novela en vuestro sitio?</b><br />
«Claro, y no solamente en el nuestro. Cualquiera la puede colgar en cualquier punto de la red, como con las otras. Nuestros libros se pueden descargar desde liberliber.it, por ejemplo».<br />
<br />
<b>Habéis puesto on line el total de ventas de todos vuestros libros. ¿Diréis también cuánto lleváis ganado?</b><br />
«Ya lo hemos hecho en varias discusiones telemáticas. Nuestros interlocutores se han quedado sin palabras. Vete a saber porqué, creían que éramos multimillonarios. Pero si divides por cinco el 10% (además, en bruto) del precio de venta de un libro, que aunque vende bien no es algo excepcional, como mucho obtienes una renta decente. Con esto seguro que no te haces rico».<br />
<div align="right"><b>GRAZIA PILI</b></div><br />
<br />
***<br />
<br />
<b>El libro</b><br />
<b>Del lado equivocado de la Historia</b><br />
Fresco de una época que ha cambiado el destino del mundo<br />
<br />
<i>Manituana</i>, la novela del lado equivocado de la Historia. El de los derrotados por la guerra de independencia americana. No las aristocráticas coletas de la corte de Jorge III, sino los lealistas Mohawk, partícula de las Seis Naciones Indias que habían hallado la forma de convivir en armonía con los primeros colonos de su majestad.<br />
La novela sobre el nacimiento de dos países: los Estados Unidos de América, del cual tuvo que huir el Clan del Lobo; y Canadá, donde tuvo que refugiarse. A partir de batallas furiosas, fugas, atrocidades y desgracias, intrigas palaciegas, escenarios de naturaleza incontaminada (el este americano de los bosques, de los grandes lagos) y la metrópoli degradada (Londres de fines del siglo XVIII) se desprende una gran aventura épica que causa un profundo desconcierto. ¿Quién estaba del lado equivocado de la historia?<br />
Seiscientas trece páginas que arrastran al lector dentro de un fresco impecable de una época que ha cambiado el destino del mundo moderno y sugieren dos claves de lectura como mínimo. La primera está relacionada con una trama fascinante forjada alrededor del incierto futuro de la familia del irlandés Sir William Johnson, superintendente de asuntos indígenas en nombre de la corona de Inglaterra. Casado con una Mohawk con poderes chamánicos, puso en práctica en su vida personal el único modo que consideraba factible para delinear un futuro estable en las colonias: la verdadera fraternidad de sangre entre indígenas y recién llegados. Un equilibrio que con el comienzo de la revolución estará destinado a hacerse trizas. Enredos y esfuerzos de los herederos de Sir Johnson relatan los días del desastre: un joven hijo tan hábil con el violín como con el tomahawk, el cuñado y jefe iroqués Joseph Thayendanega, un ex tamborilero francés (rescatado por la esposa india de Johnson antes que le arrancaran el cuero cabelludo durante la guerra franco-india de 1754) que se convierte en una máquina de muerte con el apodo de Gran Diable. Que asesina y cita a Voltaire. Les acompañan personajes cómicos, arrogantes, inquietantes, valientes, recelosos: hombres, medio hombres, (y con todo respeto) homúnculos y cua-cuara-cuá. Para decirlo como Sciascia.<br />
En su afán de quedar a flote llevarán el curso de los acontecimientos a chocar con las contradicciones de una nación que nace con el anhelo de volver a comenzar una vez liberada de las cadenas de tiranía económica, moral e intelectual del viejo mundo, pero que ya está contaminada con los peores vicios del antiguo continente que quiere dejar atrás. Es fácil entender por tanto, la inclinación lealista de una parte de las Seis Naciones Indias que ha visto en la avidez de tierras de los súbditos rebeldes un peligro y no la salvación. He aquí la segunda clave de lectura, política e histórica.<br />
En algunas entrevistas los Wu Ming (si bien surge claramente de una mirada atenta a la novela) piden al lector reflexionar sobre el concepto de ucronía que satura su libro ya desde el principio. O sea: ¿qué habría pasado si estos hechos históricos hubieran sido diferentes? ¿Qué habría pasado si Canadá y Estados Unidos hubieran tenido un destino común? Hoy la crónica nos dice que por un lado, hay una nación de sanas tradiciones que tiene una mujer de origenes afroamericanos como gobernador general, y por otro, una superpotencia que vive dominada por una rabiosa tendencia imperialista destinada a ofuscar su índole más preciosa, la de la democracia.<br />
Para aportar confusión en las pocas certezas de un análisis difícil: Benjamin Franklin ha basado la Constitución americana sobre el modelo de las Seis Naciones indias. Al final, lo que aflora es que en realidad no existe la Historia, sino mil historias. Que el presente es el resultado de la aglomeración de numerosas vicisitudes en continuo movimiento, en cuyos epílogos nunca aparecerá la palabra fin. GR.PI.<br />
<br />
***<br />
<br />
Quién es el autor<br />
<b>De Blissett a los indios</b><br />
<br />
Libertad expresiva contra la industria cultural. Podría parecer un contrasentido si se venden más de cien mil ejemplares a través de una editorial que no es precisamente de nicho. Colectivo de escritores boloñeses (tal vez no todos), sin rostro al menos para la prensa, regalan una sonrisa para la cámara de un lector, dispuestos a aprender el oficio y hacerse a un lado sin sentirse prima donna del papel. Primero Luther Blissett Project, seudónimo internacional y multiuso (el nombre ha sido tomado en préstamo de un futbolista inglés de los años ochenta de origen afrocaribeño) que organiza burlas, cuela noticias falsas a los medios y pública por Einaudi la novela Q, que ha sido traducida en ocho idiomas. Más tarde los cuatro autores revelan sus identidades, y a Roberto Bui, Giovanni Cattabriga, Luca di Meo y Federico Guglielmi se suma Riccardo Pedrini, reunidos bajo el mismo nombre: Wu Ming. Ningún nombre, en chino mandarín. Nombre de culto y gran éxito entre los lectores, que comenzaron a conocerles uno por uno cuando empezaron a escribir como solistas. «Con las obras solistas está la demostración de la fuerza del colectivo, no su debilidad», dicen ellos. Y así los libros colectivos <i>Asce di guerra</i>, <i>54</i> y <i>Giap!</i> se alternan con <i>New Thing</i>, <i>Guerra agli umani</i>, <i>Havana Glam</i> y <i>Free Karma Food</i>. Su lema, desde los orígenes, es: «estar presentes, pero no exhibirse: transparencia frente a los lectores, opacidad hacia los medios». Esto no quiere decir que se nieguen a dar entrevistas o hacer presentaciones públicas de libros, pero se cuidan de no caer en el culto del personaje a toda costa. No hay fotos en circulación (con la indulgencia de los lectores como cómplice, que cuando participan en las presentaciones evitan sacar videocámaras y cámaras fotográficas), pero de todos modos presentes.<br />
En el 2004 colaboraron en la redacción del guión de la película <i>Lavorare con lentezza</i> [Radio Alice] di Guido Chiesa.<br />
Desde 1996 todos los libros del grupo pueden ser reproducidos en su totalidad y difundidos por Internet, siempre y cuando no sea con fines comerciales, y se pueden descargar gratuitamente de su sitio www.wumingfoundation.com. (gr.pi.)
				]]></description>
		    <pubDate>Sun, 01 Apr 2007 00:00:00 GMT</pubDate>
		</item>
			<item>
		    <guid>http://www.manituana.com/documenti/0/8222</guid>
		    <title><![CDATA[La revancha iroquesa en el imaginario de EE.UU.]]></title>
		    <link>http://www.manituana.com/documenti/0/8222</link>
			<dc:subject></dc:subject>
			<description>
				<![CDATA[
				<i>Algunos extractos de la entrevista de Michele Pompei publicada en la edición emiliana del Corsera, 30 de marzo de 2007
</i><br />				<br>"¿Por qué nos odian? Partimos de aquí, intentando responder a la pregunta que los americanos comenzaron a hacerse cada vez más obsesivamente desde los atentados del 11 de septiembre de 2001"<br />
...<br />
Así se pone en marcha el largo viaje espacio-temporal de Manituana, transportando al lector por las sendas y poblados de la gran nación iroquesa, en vísperas de esa guerra de independencia americana que ha decretado el nacimiento de una nueva potencia y la definitiva liberación de los "rebeldes" del imperio colonial del rey Jorge III de Inglaterra.<br />
"Partimos del clásico "y si..." , preguntándonos sobre lo que habría pasado si los lealistas hubieran derrotado a las tropas de colonos guiadas por George Washington. Tal vez hubiera sido como en Canadá, donde las poblaciones autóctonas han tenido muchas dificultades pero no fueron objeto de operaciones de exterminio como en cambio ocurrió en los Estados Unidos".<br />
Pero Manituana no es tanto un libro sobre la historia de los "Native Americans" [...], cuanto más bien la ocasión para meter la nariz entre los pliegues de un pasado documentado, sí, de una mole impresionante de documentos, pero del cual emerge una crónica verdaderamente sorprendente, rica de claroscuros, que la historia, la escrita y transmitida por los occidentales, parece negarse a recoger.<br />
...<br />
La narración rebota de una orilla a otra del Atlántico; en Londres nos movemos para seguir las vicisitudes de los personajes que entrecruzarán sus historias con la de los Mohocks londinenses, un club de jóvenes criminales que, vestidos como indios, sembraban terror por las calles de la capital.<br />
"La de entonces ya era una sociedad fuertemente mediática y los diarios ingleses contribuyeron bastante a echar leña al fuego de los acontecimientos, en un juego de las partes que ya preanunciaba a la sociedad del espectáculo..."<br />

				]]></description>
		    <pubDate>Fri, 30 Mar 2007 00:00:00 GMT</pubDate>
		</item>
			<item>
		    <guid>http://www.manituana.com/documenti/0/8188</guid>
		    <title><![CDATA[Manituana, el choque de civilizaciones de los antepasados de George Bush]]></title>
		    <link>http://www.manituana.com/documenti/0/8188</link>
			<dc:subject></dc:subject>
			<description>
				<![CDATA[
				<i>Entrevista en "Il Venerdì di Repubblica" del 23 de marzo de 2007 
</i><br />				<i>Una novela ambientada a finales del siglo XVIII, en América, con los nativos que vivieron la guerra de la independencia del lado equivocado. El joven colectivo que irrumpió con "Q" vuelve a sumergirse en el pasado. Remoto</i><br />
<br />
por <b>Loredana Lipperini</b><br />
<br />
<br />
Hace ocho años, cuando los Wu Ming (que todavía se llamaban Luther Blissett) explicaron cómo hacían para escribir en grupo, usaron esta imagen: "Es como en el jazz: mucha camaradería, arreglos colectivos y solos individuales". Con ese método nació la primera novela, <i>Q</i>, 250.000 ejemplares vendidos. Con las mismas reglas (escritura colectiva, renuncia del nombre propio en favor de un seudónimo, sin fotografías, sin apariciones televisivas) luego han venido, <i>54</i>, varios libros “solistas”, un guión cinematográfico (<i>Radio Alice</i>). Y hoy, la tercera y más ambiciosa prueba de los cinco escritores: <i>Manituana</i> (Einaudi Stile Libero, pp. 618 € 17,50) relata la guerra entre Norteamérica e Inglaterra desde el punto de vista de los indios iroqueses que se alinearon con el rey Jorge.<br />
<br />
<b>¿Por qué un grupo de narradores italianos decide relatar los orígenes de la nación americana? ¿Y encima invirtiendo no sólo la imagen estándar del piel roja, sino también la consecutiva y “políticamente correcta”?</b><br />
<br />
El segundo enfoque, el “alternativo”, también lo hemos dejado de lado en parte porque está relacionado con otro contexto histórico y geográfico (la conquista del oeste durante el siglo XIX), y en parte porque no nos interesa el cliché del indio “inocente” en armonía con la naturaleza, tecnológicamente atrasado y víctima inmolada en el altar del progreso. Las cosas son más complicadas, y hemos intentado no simplificarlas. <br />
De todos modos, es propio de la tradición italiana y europea ocuparse de América, forzando el armazón de arquetipos y estereotipos que América ha montado alrededor de su corazón. Y por cierto no es “poco italiano” atreverse a trabajar con un imaginario transatlántico. Sergio Leone y compañía hallaron la piedra filosofal en el género western: intervinieron sobre los clichés más gastados y los transformaron en oro. Una película como <i>Hasta que llegó su hora</i> / <i>Érase una vez en el Oeste</i> - escrita, adaptada, dirigida, filmada, montada y musicalizada por italianos - es una poderosa narración y representación de América, de su conciencia, de su quintaesencia. Hoy más que nunca, con el Atlántico ensanchado a causa de las decisiones de la administración Bush, es vital interrogarse sobre la compleja relación entre nosotros y América.<br />
<br />
<b>En <i>Manituana</i> los personajes históricos se transforman en héroes literarios con una gran carga emotiva: ¿cómo los habéis construido?</b><br />
<br />
En la fase inicial de la documentación nos hemos encontrado frente a personajes con biografías complejas, novelescas, románticas en la acepción dieciochesca del término. Vidas de frontera, personajes a caballo entre mundos y culturas: no resultaba difícil transformar esas figuras en héroes literarios. Así las biografías han actuado como humus y como semilla para hacer crecer los personajes no históricos, los de fantasía. Hemos intentado reflejar en las páginas el sentido de las relaciones complejas, en varios niveles, hemos buscado la dirección común en trayectorias existenciales aparentemente divergentes y los motivos de distanciamiento y diferencia en destinos aparentemente similares.<br />
<br />
<b>Las mujeres en particular desempeñan un rol determinante, incluso desde el punto de vista político. ¿A qué se debe este homenaje?</b><br />
<br />
Sabemos perfectamente que somos un colectivo de componentes masculinos, tenemos conciencia de la dificultad para dar la dimensión adecuada a los personajes femeninos y sabemos que no es fácil. En este caso ha sido de gran ayuda la realidad histórica. La sociedad iroquesa tenía elementos de matriarcado muy fuertes y arraigados. La pertenencia a los clanes - pilares de la organización social iroquesa por ser transversales a las tribus y a las naciones - estaba determinada por descendencia matrilineal. Además las mujeres iroquesas administraban un poder valioso y estratégico: la adopción. La suerte de los prisioneros de guerra dependía de ellas: podían decidir su muerte, como resarcimiento por los hijos y maridos caídos en batalla, o pedir su asimilación a la tribu, por el mismo motivo. Muy a menudo era ésto lo que ocurría. No eran poblaciones numerosas, necesitaban brazos que trabajaran la tierra, o fueran a cazar o a pescar. Pero la adopción convertía al prisionero en hijo de la nación y del clan a todos los efectos, con todos los derechos y deberes que se derivaban. Muchos jefes importantes eran prisioneros adoptados.<br />
<br />
<b>¿Qué nos dice de nuestro presente una historia ambientada en el el siglo dieciocho?</b><br />
<br />
Es difícil reducir una novela a una clave de lectura unívoca. En cierto sentido relatar el nacimiento de los Estados Unidos ya significa ocuparse del presente y de América como problema mundial. Puede decirse que <i>Manituana</i> cuenta la historia de la desaparición de una realidad mestiza, aplastada por la lógica del choque de civilización y por el nacimiento de una nueva nación. La fundación de los Estados Unidos no se ha producido en detrimento de los "buenos salvajes", como sostiene cierta holografía, sino de una cultura híbrida, interétnica, políticamente compleja y llena de contradicciones. Si además consideramos que los americanos del último cuarto del siglo XVIII no eran más que europeos emigrados más allá del Atlántico, rápidamente se choca contra los pilares de nuestra misma civilización, y por tanto, de nuestro presente globalizado. La América de entonces, como la del presente, representa el extremo Occidente no sólo en sentido geográfico, sino también político y cultural. Es decir, representa las consecuencias extremas de la influencia “blanca” en el mundo.<br />
<br />
<b>“Biffa” (cara), “locchiare” (mirar), “soma” (tipo): en el libro nos topamos con un homenaje al Burgess de <i>La naranja mecánica</i>. Que también es uno de los indicadores de un trabajo lingüístico muy exhaustivo: ¿de qué tipo?</b><br />
<br />
Frecuentemente citamos una imagen de Paco Ignacio Taibo II, que dice que la experimentación debe ser la “costura invisibile” que mantiene unida [la trama de] la historia. No hay nada de inconsciente en nuestro modo de emplear palabras y frases, pero nuestro objetivo no es una “página bella”. Si se mira con atención nuestras oraciones, se advierte que intentamos obtener una sutil alteración de la sintaxis, y desviar el significado de las palabras, aunque sea en forma mínima. A veces es suficiente con quitar un “me” o un “te” para obtener una frase que “vibre” y quede flotando como un hovercraft, a un milímetro de la página. Esto jamás debe ser un fin en sí mismo, sino funcional a lo que queremos narrar, y lo más discreto posible. Menos se da cuenta el lector de lo insólito de ciertas proposiciones, mejor es. Por lo demás, con frecuencia son los traductores los que nos señalan la dificultad de algunos párrafos, que en Italia parecían simples.<br />
<br />
<b><i>Manituana</i> no acaba con el libro: lo acompañan relatos “paralelos” en el web, y otros que vendrán, incluso de lectores. No sólo eso: el sitio complementa la escritura con sonidos, imágenes, mapas. ¿Cuál es el objetivo?</b><br />
<br />
Contar una historia es descubrir un mundo. Las páginas de un libro son una de las entradas mágicas que lo revelan. Se puede optar por dejar las otras puertas cerradas o se puede intentar abrirlas todas de par en par, en señal de hospitalidad. Una vez más se trata de decidir si se ofrece un universo para contemplar, intocable en su pretendida belleza y perfección, o si se invita a transformarlo, a desarrollar sus potencialidades. No es sólo una cuestión estética: si creemos que hombres y mujeres juntos pueden mejorar el mundo, haremos de todo para que los lectores y las lectoras puedan mejorar nuestras historias, con cualquier medio posible.<br />
<blockquote><br />
<br />
<b>Notas:</b><br />
<br />
1) La versión completa de esta entrevista está disponible en <a href="http://loredanalipperini.blog.kataweb.it/lipperatura/2007/03/intervista_a_wu.html" target="_blank">el blog de Loredana Lipperini</a>.<br />
<br />
2) En la revista, el retrato de Joseph Brant está acompañado por un pie de ilustración (que no ha sido escrito por la entrevistadora) en el cual se lo define “jefe mohicano que había estudiado en Inglaterra” y se agrega que “los mohicanos eran una de las seis tribus que formaban la nación iroquesa”.<br />
Para dejarlo en claro: Joseph Brant era un Mohawk, no un Mohicano. Los mohicanos no son una tribu iroquesa y no forman parte de las Seis Naciones. Joseph Brant no había estudiado en Inglaterra, sino en una escuela inglesa de Connecticut.</blockquote>
				]]></description>
		    <pubDate>Fri, 23 Mar 2007 00:00:00 GMT</pubDate>
		</item>
			<item>
		    <guid>http://www.manituana.com/documenti/0/8135</guid>
		    <title><![CDATA[La América de los Wu Ming habla mohawk]]></title>
		    <link>http://www.manituana.com/documenti/0/8135</link>
			<dc:subject></dc:subject>
			<description>
				<![CDATA[
				<i>Entrevista de Antonio Sansonetti a Wu Ming 4, del sitio del semanario boloñés "La Stefani" [número 12 - jueves 1º de marzo de 2007]</i><br />				<blockquote>[Es difícil sostener y seguir el hilo de ciertos discursos. <br />
Es difícil depurar más de una hora de conversación densa y recargada.<br />
Pese a todo, si quien te entrevista ha hecho la tesis de licenciatura sobre "Il mito del labirinto. Un incubo nella letteratura del '900: Kafka, Borges, Robbe-Grillet" [El mito del laberinto. Una pesadilla en la literatura del siglo XX: Kafka, Borges, Robbe-Grillet]...</blockquote>
				]]></description>
		    <pubDate>Thu, 01 Mar 2007 00:00:00 GMT</pubDate>
		</item>
			<item>
		    <guid>http://www.manituana.com/documenti/0/8134</guid>
		    <title><![CDATA[El jardín de Dios en papel y web]]></title>
		    <link>http://www.manituana.com/documenti/0/8134</link>
			<dc:subject></dc:subject>
			<description>
				<![CDATA[
				<i>Del suplemento “Tuttolibri” del diario “La Stampa”, 24 de febrero de 2007</i><br />				La nueva novela de los Wu Ming para Stile Libero, «una historia del lado equivocado de la historia». el libro de más de 500 páginas se apoya en un inédito sitio Internet, que ya está en línea.<br />
<br />
MIRELLA APPIOTTI
				]]></description>
		    <pubDate>Sat, 24 Feb 2007 00:00:00 GMT</pubDate>
		</item>
			<item>
		    <guid>http://www.manituana.com/documenti/0/8133</guid>
		    <title><![CDATA[Wu Ming, en el web se juega con la historia]]></title>
		    <link>http://www.manituana.com/documenti/0/8133</link>
			<dc:subject></dc:subject>
			<description>
				<![CDATA[
				<i>Tommaso De Lorenzis, “La Repubblica” - Bolonia 20/02/2007</i><br />				Ya está on-line el sitio interactivo de la nueva novela dedicada a las tribus indígenas.<br />
Desde hoy en Internet, la primera etapa de aproximación a “Manituana” que será publicada el 20 de marzo.<br />
Precede al libro este debut entre mapas iroqueses, personajes y “cuestionarios”<br />
<br />
TOMMASO DE LORENZIS
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		    <pubDate>Tue, 20 Feb 2007 00:00:00 GMT</pubDate>
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